MALDICION
Es la invocación de un mal sobre alguien. No se trata de un gesto de rabia, pues la maldición mira a preservar a la comunidad del pecado, del sufrimiento. Es una especie de BENDICION al revés. A pesar de todos los cuidados, la maldición puede ser fuente o fruto de resentimientos personales. Por eso, el cristiano cambia la maldición por la bendición. Lc 6, 28; 1 P 3, 9.
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