DISCAPACITADO
“Señor, aquel a quien amas está enfermo”. En los Evangelios, Jesús es sensible a los que sufren en su cuerpo, en su psiquismo, en su inteligencia. También sabe ver otros handicaps menos visibles: una incapacidad de amar o dar confianza.
Jesús cuida incansablemente. Cura las enfermedades, da ganas de vivir, libera a los oprimidos. Tiene ternura con los heridos. Dice a menudo ante los discapacitados: “No tengáis miedo”
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.