DESCANSO
Está íntimamente ligado al sábado, día semanal que Dios concedió a Israel. La Iglesia abandonó la observancia del sábado (Col 2, 16) y le dio importancia al primer día de la semana, que pasó a ser el día de descanso y de encuentro de la comunidad (Hch 20, 7; 1 Cor 16, 2).
Lugar del descanso era para Israel la tierra prometida en la que pondría Dios la morada de su reposo: el TEMPLO de Jerusalén. Hoy el pueblo de Dios peregrina mientras llega el descanso de la nueva JERUSALEN.
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