DEMONIO
La palabra designaba, en la mitología greco-romana, potencias espirituales intermediarias entre los dioses y los hombres. Se ha retomado en el vocabulario cristiano, como equivalente de Satán y de Diablo. Satán o el acusador, el Diablo o el que divide. Estos dos términos caracterizan al que la tradición cristiana considera como el oponente al amor y a la acción de Dios.
Ver SATANAS.
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