ANGEL
En griego, la palabra quiere decir enviado, mensajero. En este sentido, puede haber ángeles al servicio de los hombres y hasta demonios (Mt 25, 41).
Dios puede enviar, como sus mensajeros, a un rey (2 Sam 14, 17), a un profeta (Is 14, 32), a otras personas e incluso a los vientos (Sal 104, 4).
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