Corrupción
El profeta Amos dice que el sol se pone a mediodía a causa del tráfico ilícito del pueblo. La corrupción social oscurece la tierra, como en el momento de la muerte de Cristo. Esta corrupción contamina el aire y oscurece el sol en nuestra ciudad. ¡De cuántas situaciones tenemos que defendernos! ¡Cuántas formas hay que van mermando como parásitos el tejido social y a menudo engordan con su degradación! Tenemos el cáncer de la droga: pienso en la desolación que la presencia de un toxicomano causa en las familias, pienso en la lenta extinción de los sentimientos y de la vida que la droga produce en sus víctimas. Y, con más indignación y dolor todavía, pienso en todos aquellos que trafican con la droga y sacan de ella pingües beneficios, superiores a los de cualquier gran empresa productiva, en todos aquellos que en ese inmenso y extendido mercado despachan, incitan, empujan con un cinismo increíble a las personas a entregarse a un modo de vida que ya no es humano. Resuena la palabra de Jesús: «Más les valdría no haber nacido». ¡Qué vergüenza enterarnos de que esta actividad es una de las mayores actividades comerciales de nuestras regiones! Luego están los «padrinos de la pornografía» que sacan grandes ganancias de un sucio comercio, que especulan con la vulgaridad. ¿Y qué decir de esas formas de corrupción que constituyen el sindicato del crimen, para raptos o secuestros de personas, extorsiones, chantajes, y que, en ocasiones, se benefician también de una preocupante complicidad del silencio? No creamos que estamos indemnes de estos males que, como las pestes de antaño, tratan en principio de ocultarse y de hacer que se niegue su existencia. Finalmente, tenemos la corrupción de guante blanco, la que se insinúa en la gestión desaprensiva del dinero ajeno, en las incorrecciones administrativas de todo tipo, en la facilidad para el derroche de unos bienes que son de todos, en las distintas formas de corrupción política, de favoritismos o amiguísimos, de reparto injusto de situaciones de privilegio, de omisión de importantes deberes cívicos.
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