Vaticano, Estado de la ciudad del
Geog. Estado situado en Roma, sobre la margen derecha del río Tíber; 44 km2. 1.000 hab. (2003).(Tiene al Papa por Jefe de Estado. Geografía física y económica. Es el estado soberano más pequeño del mundo, y está rodeado por la ciudad de Roma. Incluye la basílica de San Pedro, la residencia del Papa, y los jardines y Museo del Vaticano. Le pertenecen varios palacios, dentro y fuera de Roma, las basílicas de San Juan de Letrán, Santa María la Mayor, San Pablo de Extramuros y la Villa Pontificia de Castelgandolfo. Historia. El actual Estado del Vaticano es el heredero de los antiguos estados pontificios, también llamados estados de la Iglesia, cuyos territorios estaban administrados directamente por los papas hasta 1870. El origen oficial de estas posesiones se atribuye a la supuesta “donación de Constantino” al Papa Silvestre I (comienzos del siglo IV). Sin embargo, se basa en realidad en los obsequios hechos a los papas por los emperadores del Bajo Imperio y por algunos particulares, formándose alrededor de Roma el “patrimonio de San Pedro”. Pipino el Breve consagró el establecimiento de los estados pontificios, y aseguró el poder temporal de los papas sobre Roma, obligando además a los lombardos a ceder el exarcado de Ravena (754-756). Junto con otras donaciones territoriales, se consolidaron rápidamente los límites de los estados. Los períodos de independencia, con abundantes enfrentamientos e intrigas entre la aristocracia romana sobre el poder papal, se fueron alternando con períodos de dependencia de soberanos extranjeros. En el año 962, la intervención de Otón I planteó el conflicto de las relaciones entre el Papa y el Sacro Imperio, hasta el Concordato de Worms (1122). Sin embargo, el enfrentamiento entre el Papa y el emperador dividió a las ciudades italianas en dos grupos: güelfos y gibelinos. El Renacimiento constituyó un período de expansión económica, política y artística. Por el contrario, la falta de evolución durante los siglos XVII y XVIII, supuso un acentuado retraso de la región respecto al resto de estados italianos, que durante la ocupación francesa vieron crecer con fuerza las ideas nacionalistas y liberales (1798-1799; 1809-1814). El Papa Pío IX intentó asimilar estas corrientes con el objetivo de convertirse en árbitro y guía de la Italia liberada de la dependencia extranjera, aunque todavía no unificada. Sin embargo, el alcance de las revoluciones de 1848 le hizo renunciar a estas últimas pretensiones, y marchó de Roma, donde Mazzini creó la fugaz República Romana. En junio de 1849, las tropas francesas volvieron a instaurar la autoridad papal sobre el conjunto de los territorios, representando el último bastión del poder papal hasta 1860. En marzo de 1860, la Romaña se levantó, anexionándose el reino del Piamonte. En septiembre del mismo año, La Marca y Umbría hicieron lo mismo. De acuerdo con la Convención de 1864, impuesta por Francia, Italia designó a Florencia como capital, y aceptó respetar la independencia del territorio pontificio, limitado al Lacio. En 1867, el ataque de Garibaldi fue rechazado en Mentana, pero la marcha de los efectivos franceses, a causa de la guerra de 1870, dejó a Roma desprotegida ante las tropas de Víctor Manuel II. El 2 de septiembre, la celebración de un plebiscito incorporó el Lacio a Italia, y Roma se convirtió en la capital. El poder temporal de los papas desapareció hasta la formación del Estado del Vaticano, con los acuerdos de Letrán, establecidos con el régimen fascista de Mussolini en febrero de 1929.
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