sepultura
1. f. Acción y efecto de sepultar. 2. Hoyo hecho en la tierra para enterrar un cadáver. 3. Lugar donde está enterrado un cadáver. 4. Los primeros enterramientos de que se tiene noticia se hicieron en cavernas y fosas naturales. En Egipto, el acto de enterrar los cadáveres se rodeaba de grandes ceremonias. Los hebreos también sepultaban los muertos con solemnidad fúnebre no inferior a la de los egipcios. Tanto éstos como los hebreos gustaban de la suntuosidad funeraria. De ello son testimonio las pirámides y el templo con tumbas debajo de los jardines de Sión. Algunas veces se practicaba la incineración; las cenizas se conservaban en urnas de arcilla. En Persia y otros países, donde los cadáveres se tenían por impuros, se abandonaban en lugares solitarios para que fuesen devorados por las fieras. Los griegos creían que si los cuerpos no habían sido objeto de honras fúnebres apropiadas, las almas vagaban errantes sin poder entrar en los Campos Elíseos. Indistintamente, los cadáveres se quemaban o enterraban. Los romanos primitivos hacían los enterramientos en el propio hogar, si bien no tardaron en hacerlos fuera de la casa y en los límites de sus heredades. Las ceremonias fúnebres, con el cortejo de plañideras, cómicos, músicos, etc., eran análogas a las de los griegos. Los cristianos enterraron los muertos después de los primeros tiempos, a usanza de los hebreos. Durante los tres siglos de persecuciones, depositaron los restos de sus mártires en las famosas catacumbas. El cadáver era acompañado con cirios y cánticos religiosos. La costumbre de tolerar enterramientos en claustros y capillas de los templos comenzó a abolirse en el siglo pasado.
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