seísmo
1. m. Terremoto, sacudida de la tierra producida por causas internas. 2. Al estudiar los seísmos se suele definir el epicentro. Donde la intensidad del temblor alcanza su máximo grado; el hipocentro está situado en el interior de la corteza terrestre (generalmente en la vertical del epicentro); de allí parte la onda del temblor producido por el movimiento o frotamiento de dos placas de la corteza terrestre. Al estudiar la distribución de los seísmos se comprueba que corresponden a dos tipos de regiones. Son poco frecuentes en las regiones centrales de las placas y en los lugares en donde la unión de dichas placas se ha estabilizado; por lo general son regiones sin formaciones montañosas recientes, esto es, anteriores a la era terciaria. Hay otros seísmos frecuentes en el «cinturón de fuego» del Pacífico, en la región mediterránea, prolongada por el Himalaya. Y en las cordilleras submarinas correspondientes a las zonas de frotamiento. Según la profundidad del hiocentro hay seísmos superficiales (menos de 50 Km de profundidad), intermedios (entre 50 y 300 Km de profundidad) y profundos (más de 300 Km de profundidad). Corresponden al frotamiento de dos placas los hipocentros poco profundos: los profundos se dan en zonas donde una placa se sumerge bajo la otra. Existen varias escalas que determinan la intensidad sísmica según el grado de destrucción; la más conocida es la escala de Richter, que mide en julios la energía sísmica liberada. Su intensidad se mide por medio del sismógrafo, en el que una línea señala las oscilaciones del terreno.
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