reptil
1. adj. y s. Zool. Clase de vertebrados que, con o sin patas, se mueven arrastrándose, como el lagarto, la culebra, la tortuga y otros. 2. Los reptiles, generalmente ovíparos, son animales de sangre fría; su respiración es pulmonar y suelen estar adaptados a la vida terrestre, aunque algunos, como el cocodrilo, pueden permanecer dentro del agua durante períodos de tiempo bastante largos. Su piel está a veces reforzada por láminas dérmicas muy resistentes, como es el caso de las tortugas y los cocodrilos; la piel de las serpientes, a la vez sólida y flexible, se renueva cada año. Su cráneo se caracteriza a menudo por la desaparición de los huesos de la región temporal, sustituidos por una o dos fosas temporales. Algunos reptiles poseen uno o dos pares de miembros, lo que les da una gran vivacidad de movimientos, aunque con frecuencia dichos miembros están atrofiados o han desaparecido por completo, como sucede en las serpientes, que se mueven reptando, esto es, arrastrándose por el suelo o enroscándose en los árboles. La mayoría de los reptiles son carnívoros, y gracias a la enorme elasticidad de sus mandíbulas, pueden tragar entera a su presa. Durante la digestión, que se realiza muy lentamente, muchos de estos animales entran en una especie de sueño letárgico. Como algunos reptiles son venenosos, su mordedura llega a ser mortal para el hombre (víbora, naja, etc.). Tienen gran capacidad de supervivencia y pueden sufrir terribles mutilaciones sin llegar a perecer. Los reptiles abundan en todo el planeta, aunque en las proximidades del ecuador las especies son mucho más grandes y abundantes. No obstante, ninguna de las actuales especies puede compararse con los gigantescos reptiles fósiles. Sólo unos pocos reptiles son útiles para el hombre: los lagartos, salamanquesas y culebras eliminan los insectos de huertos y casas; la piel de los cocodrilos y serpientes de gran tamaño es utilizable, y la concha de las tortugas, en especial el carey, es muy apreciada. Los reptiles se dividen en órdenes: los principales son los quelonios, ofidios y saurios. 3. fig. Persona vil y rastrera.
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