Panamá, República de
Geog. Estado de América Central situado al sur del istmo del mismo nombre. Limita al norte con el mar de las Antillas, al este con la República de Colombia, al sur con el océano Pacífico y al oeste con la República de Costa Rica. Superficie: 75.517 km2. 2.960.784 hab. (2003). Lengua oficial: español. Unidad monetaria: Balboa. Capital: Ciudad de Panamá. El territorio nacional comprende más de 600 islas en el mar de las Antillas, y cerca de 1.000 en el océano Pacífico. Geografía física y económica. El sistema montañoso del país forma dos arcos, uno hacia el E y otro hacia el O, que se unen en la zona del canal. El arco occidental es el que presenta mayores alturas y está formado por la espléndida serranía de Tabasará, en la que se encuentra el volcán Chiriquí o Barú, y el cerro Santiago. En el arco oriental se encuentran la cordillera de San Blas y la serranía de Darién. Tanto el litoral del Pacífico como el del Caribe son muy recortados, con profusión de islas, golfos, bahías y otros accidentes geográficos. En el Caribe, los más importantes son la ensenada de Anachucuna, punta Carreto, punta Escocesa, punta Mosquitos, el golfo de San Blas o de Mandinga, la ensenada de San Cristóbal, con la laguna de Chiriquí circundada por numerosas islas y la punta Mona o Carreta. La costa del Pacífico es también muy accidentada; alberga los golfos de Chiriquí, Montijo, Parita y gran golfo de Panamá, donde se encuentra el archipiélago de las Perlas, que comprende 39 islas y varios islotes, además de las islas del Rey, de Pedro González y de San José. Los ríos de Panamá son cortos, pero muy numerosos; en el mar de las Antillas desembocan el Sixaiola, el Calovebra, el Coclé del norte, el Chagres y el Gatún. El Pacífico recibe las aguas del Tuira, el Bayano o Chepo, cuyas caudalosas aguas proporcionan abundante energía hidroeléctrica, y el Chiriquí Viejo. No existen lagos naturales, pero sí artificiales que facilitan el funcionamiento del canal; abundan, en cambio, los terrenos inundados o «anegadizos», como los de Catibal, La Albina de Bique, y el de la isla de San Miguel. En las zonas costeras y en las de poca altitud el clima es cálido, con una temperatura media durante todo el año de 27 ºC; en las cordilleras, las temperaturas mantienen, por lo general, una media de 15 ºC. En Panamá se conservan especies muy raras y exóticas de mamíferos, como el jaguar del Darién, el pecarí, el chunzo, varios tipos de pumas y monos, el oso hormiguero y el puercoespín. Hay aves poco frecuentes en los parques zoológicos y muy buscadas por la belleza de su plumaje, como las garzas, guacamayos, guaraos y flamencos, además de pelícanos, mangances, lechuzas y pavos reales. Abundan también las serpientes de gran tamaño, como la boa constrictor, y otras, características de la fauna tropical, como la equis y la coral. En el litoral atlántico, la selva ecuatorial está poblada de palmeras, helechos, cativos y guarumos; en el litoral pacífico y en la parte oriental se alterna con sabanas y extensos chumicales y manglares. En las zonas frías se pueden encontrar robles, cedrelas y podocarpos. La superficie dedicada al cultivo es muy pequeña, dadas las grandes cadenas montañosas que atraviesan el país; se cultivan el plátano (uno de los primeros productores del mundo), café, arroz, caña de azúcar, maíz, cacao, coco, fríjoles, patatas y tabaco. Así mismo se produce yuca, algodón, cáñamo y naranjas. En las selvas abundan las especies madereras para ebanistería, y tintóreas como la caoba, el añil silvestre, el macano, la jagua y la bija. El golfo de Panamá posee una gran riqueza pesquera, y en ambos litorales hay gran variedad de peces, como la sardina, la anchoa, la corvina, el bonito, el tiburón y el pez espada. Abundan las ostras perlíferas, que dieron nombre al archipiélago de Las Perlas. En el sector minero se han extinguido los yacimientos auríferos, pero existen algunos de plata, cinc, manganeso, plomo, hierro y tungsteno. La industria más desarrollada es la alimentaria, particularmente en los subsectores de transformación de la cerveza, las conservas y dulces, y los vinos y licores. La ciudad de Colón posee una refinería de petróleo. Las exportaciones principales son las de plátanos, derivados del petróleo, camarones y cacao. Se importan artículos manufacturados, maquinaria, material de transporte, combustibles y lubricantes. El tráfico marítimo, muy denso, está regulado por los puertos de Balboa, Vacamonte, Agua Dulce, Pedregal, Puerto Pilón y Almirante en el mar de las Antillas, a los que arriban gran número de buques mercantes. Hay 750 km de vías férreas y las comunicaciones por tierra se efectúan gracias a la carretera transístmica, que enlaza las ciudades de Panamá y Colón, y la Panamericana, que atraviesa el país. Seis líneas se encargan del servicio aéreo. El aeropuerto internacional Omar Torrijos es uno de los más transitados del continente. Historia. Desde sus comienzos, la historia de Panamá se ha visto marcada por su privilegiada situación geográfica en la confluencia de dos continentes, América del Norte y América del Sur, y de dos océanos, el Atlántico y el Pacífico. Por Occidente llegó la influencia de los mayas primero, y de los aztecas después, mientras que por el Oriente los chibchas colonizaron la región del Darién, dedicándose a la agricultura y alcanzando un gran desarrollo artesanal. Los indios caribes, por otra parte, se establecieron en la franja costera del litoral atlántico. En 1501 el explorador español Rodrigo de Bastidas recorrió la región del Darién. Un año más tarde, en el curso de su último viaje, Colón quiso fundar la ciudad de Santa María de Belén, pero fracasó en su empeño a causa de la resistencia ofrecida por el cacique Quibián. En 1508 la región de Tierra Firme quedó dividida en dos gobernaciones: Veraguas o Castilla del Oro (Panamá, Costa Rica y parte de Nicaragua) y Nueva Andalucía (entre el río Atrato y el cabo de la Vela). La primera se encomendó a Diego de Nicuesa, y la segunda a Alonso de Ojeda. Las disputas entre los seguidores de ambos gobernadores por la jurisdicción sobre el istmo fueron resueltas por Vasco Núñez de Balboa, quien integró a todos en el mismo ejército y partió con él a recorrer el país, descubriendo en 1513 el océano Pacífico al que llamó mar del Sur. Tras la colonización española de los imperios inca y azteca, el istmo de Panamá se convirtió en la vía natural de comunicación entre Centroamérica y las provincias meridionales. Así se constituyó la Audiencia y Cancillería Real de Panamá o Tierra Firme (1535), a la que se agregaron después las regiones de Nicaragua, Castilla del Oro y todo el resto del continente austral, que permaneció unido a Panamá hasta la fundación de la Audiencia de Lima en 1542. Los puertos se convirtieron pronto en bases esenciales del comercio americano y, por tanto, en núcleos ricos y muy desarrollados. Esto hizo que fueran objetivo codiciado por piratas y corsarios, que constituyeron la mayor amenaza que debió soportar la colonia durante tres siglos. Como defensa contra estas incursiones se fundó Portobello en 1597, que sería una de las ciudades más ricas y mejor fortificadas del continente. En 1718, se suprimió el territorio al Virreinato del Perú. La Audiencia fue restablecida en 1722, pero sus actividades quedaron definitivamente extinguidas en 1751, cuando Panamá fue anexionado al Virreinato de Nueva Granada. En 1821 los partidarios de la emancipación, reunidos en torno al gobernador José de Fábrega, proclamaron en la Villa de los Santos la separación de Panamá y España, para adherirse a la Gran Colombia, en la que el territorio se integró con el nombre de Departamento del Istmo. En 1826 se reunió en Panamá el I Congreso Interamericano, bajo el patrocinio de Simón Bolívar, que deseaba convertir este territorio, por su especial situación geográfica, en capital de una América unida en una gran federación de estados. Lamentablemente, el Congreso finalizó con el fracaso de estos ideales políticos. En 1840, el general Tomás Herrera proclamó la independencia del Estado del Istmo; pero un año más tarde se reintegró a Colombia con el nombre de Departamento de Panamá. El Dr. Justo Arosemena creó el Estado de Panamá en 1855, dependiente del régimen colombiano pero dotado de cierta autonomía de gobierno. A partir de este momento, la evolución histórica de Panamá viene marcada por sus peculiaridades geográficas, que la convirtieron en el lugar apropiado para la construcción de un canal que uniera el Atlántico con el Pacífico, evitando el largo camino del cabo de Hornos. En principio el proyecto se acometió a nivel internacional, ya que su importancia estratégica implicaba el interés de las grandes potencias. Por el Tratado Clayton Bulwer (1850), se decidió la futura neutralidad del canal. Una compañía francesa, bajo la dirección técnica de Fernando de Lesseps, obtuvo en 1878 la concesión de Colombia para iniciar las obras. Esta empresa, la Compañía Universal del Canal Interoceánico, comenzó sus trabajos en 1883, pero errores en el presupuesto y dificultades financieras la llevaron a la quiebra en 1889. EE.UU. aprovechó la oportunidad y adquirió, en 1902, los derechos de la construcción, después de asegurarse la hegemonía en la dirección del proyecto. Como Colombia no estaba de acuerdo con la nueva situación, EE.UU. decidió apoyar la independencia de Panamá. Así, el 3 de noviembre de 1903 se constituía la República libre y soberana de Panamá, nombrándose una junta de gobierno provisional que promulgó la primera Constitución y eligió presidente a Manuel Amadeo Guerrero (1904). Quince días después de la independencia, Panamá firmó con EE.UU. el Tratado de HayBunauVarilla, por el cual se concedían a este país los derechos de construcción del canal, y se le otorgaba la soberanía a perpetuidad sobre una franja de terreno que incluía el canal y 8 km a lo largo de cada una de sus orillas (Zona del Canal). Las obras del canal concluyeron en 1914, y se abrió oficialmente el tráfico marítimo en julio de 1920. En 1921, Colombia reconoció al nuevo Estado; los límites fronterizos se fijaron definitivamente durante el gobierno del presidente Ernesto T. Lefèvre. En 1926 Rodolfo Chiari firmó un tratado aceptando la tutela de EE.UU. En 1952 accedió a la presidencia José Antonio Remón, quien negoció de nuevo el tratado sobre el canal y obtuvo algunas ventajas, si bien su labor quedó inconclusa al morir asesinado en 1955. Un grave enfrentamiento se produjo en 1964 en el área del canal, cuando unos estudiantes panameños intentaron plantar su bandera junto a la estadounidense. La intervención de las tropas de EE.UU. resultó con una elevada cifra de muertos y heridos. Como consecuencia, el presidente Chiari rompió las relaciones diplomáticas con Washington, y la OEA intervino para poner fin al conflicto. En 1968 accedió a la presidencia Arnulfo Arias, quien a los pocos días fue depuesto por una junta militar encabezada por el coronel José María Pinilla, aunque su verdadero hombre fuerte era el general Omar Torrijos. En 1972 la Asamblea Nacional eligió presidente a Demetrio B. Lakas, y reconoció como «jefe supremo de la revolución panameña» al general Torrijos, quien era además jefe de la Guardia Nacional y jefe de Gobierno. Desde ese momento éste asumió el liderazgo de un profundo movimiento reformador. Concentró sus esfuerzos en llegar a un acuerdo con EE.UU. para solucionar el problema de la soberanía sobre la Zona del Canal. Las negociaciones fueron largas y difíciles, y no concluyeron hasta 1977 con la forma de un nuevo tratado entre el presidente estadounidense Carter y el general Torrijos, por el que se establecía que Panamá recuperaría la plena soberanía sobre el área del canal en 1999, y hasta esa fecha EE.UU. pagaría entre 50 y 60 millones de dólares como alquiler, y 350 millones por la asistencia. A partir del año 2000, EE.UU. y Panamá se comprometieron a garantizar la neutralidad de la vía marítima, a fin de que pudiera ser utilizada por barcos de cualquier nacionalidad. En 1978 fue elegido presidente Arístides Royo, y en julio de 1981 el general Torrijos moría en un accidente de avión. En 1982, el presidente Royo dimitió y el 30 de julio fue sustituido por Ricardo de la Espriella hasta 1984, en que subió a la presidencia Jorge Illucea, siendo sustituido en el mismo año por Nicolás Ardito Barletta. En febrero de 1988 asume la presidencia Manuel Solís Palma, pero es derrocado mediante golpe de Estado por el general Carlos A. Noriega, quien se proclama jefe de Gobierno con poderes omnímodos, militares y civiles, pues también es comandante en jefe de la Guardia Nacional. En 1990 asumió la presidencia Guillermo Endara. En las elecciones de mayo de 1994 resultó electo Ernesto Pérez Balladares, del partido revolucionario democrático fundado por el general Torrijos. En las elecciones de 1999 venció Mireya Elisa Moscoso, quien se convirtió en la primera mujer en ocupar la máxima magistratura del país. Moscoso tomó el control del canal a partir de 2000. Su gobierno fue acusado de actos de corrupción. La frontera con Colombia, país con graves problemas de orden público empujaron a reforzar la frontera para evitar el paso de grupos armados ilegales. En 2004 el gobierno de Moscoso cortó relaciones con Cuba, cuando el poder judicial panameño liberó a varios cubanos acusados de atentar contra Fidel Castro, a pesar de las repetidas peticiones de extradición hechas por el gobierno cubano. En las nuevas elecciones ganó Martín Torrijos Espino, el cual se posesionó el 1o. de septiembre de 2004. El tema central de su discurso fue la lucha por la corrupción. Cultura. Panamá posee un índice de alfabetización (76%) muy superior a la media de América Latina, si bien existen grandes diferencias entre la población urbana y la rural. La Universidad Nacional se inauguró en 1935 y en 1956 abrió sus puertas la Universidad Católica Santa María la Antigua. En la labor docente colaboran también la Escuela Nacional de Agricultura, con varias estaciones experimentales. Tres academias reúnen a los hombres más importantes de la intelectualidad panameña: la de la Lengua, la Nacional de Ciencias y la de Historia. La Biblioteca Nacional, fundada en 1982, cuenta con más de 200.000 volúmenes. En las letras panameñas sobresalen los historiadores Octavio Méndez Pereira y Juan Antonio Susto Lara; los poetas Ricardo Miró, Federico Escobar y María Olimpia de Obaldía, y los escritores José Daniel Crespo y Samuel Lewis.
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