Nicaragua, República de
"Geog. Estado de la América Central; 129.494 km². 5.128.517 hab.(2003) Lengua oficial: español. Unidad monetaria: córdoba. Capital: Managua. Geografía física y económica. Situada entre Honduras, al N, y Costa Rica al S, comprende tres regiones morfológicas distintas: el eje volcánico del Pacífico, región orográfica inestable, con la fosa tectónica ocupada por los lagos de Nicaragua y Managua; el escudo central, amplia meseta profundamente erosionada por los cursos fluviales, y la llanura del Caribe o costa de los Mosquitos, zona aluvial de costas bajas y pantanosas. Clima tropical húmedo, con precipitaciones superiores a los 1.000 mm, que en la costa del Caribe aumentan hasta los 6.000 mm. El río más importante es el Coco o Segovia (vertiente del Caribe). Economía fundamentalmente agropecuaria. Cultivos de café, algodón, sésamo, caña de azúcar, plátanos, arroz y tabaaco. Explotación forestal (cedro y caoba). Yacimientos de hierro, cobre, plomo y antimonio. En explotación, oro y plata. Industrias alimentarias, de productos farmacéuticos, fibras sintéticas y del tabaco. Historia. Poblada principalmente por nicaraos, chorotegas, matagalpas, pipiles y misquitos, fue descubierta por Colón en 1502, y explorada a partir de Castilla de Oro (Panamá) por Gil González Dávila, por tierra, y por su piloto Andrés Niño por mar. El gobernador de Panamá, Pedrarias Dávila, bajo su jurisdicción consideró los nuevos territorios descubiertos y envió para su conquista (1523) a Hernández de Córdoba, quien fundó Granada y descubrió el lago Xolotlan (Managua), junto al cual fundó la ciudad de León. Nuevas expediciones conquistadoras, provenientes del norte y del sur, chocaron en tierra hondureña. Cuando Córdoba pareció subordinarse a Cortés, Pedrarias Dávila ordenó su apresamiento y ejecución en León (1526). Constituida como gobernación (1527), Nicaragua fue despóticamente gobernada por Pedrarias Dávila (1527-31), y formó parte de la Audiencia de los Confines (1543-49). Desde 1568, hasta su independencia, constituyó una provincia de la Capitanía General de Guatemala, perteneciente al Virreinato de Nueva España. En el siglo XVII se inició la penetración inglesa en la costa de los Mosquitos, convertida en refugio de los bucaneros ingleses y poblada por misquitos y zambos, dedicados al saqueo y al contrabando en beneficio de los ingleses. Aunque éstos, por la Convención de Londres (1786), debían evacuar la región, la volvieron a ocupar en 1816. La política colonial española, basada en el progresivo incremento de los tributos y las prestaciones exigidas a los indios, y en la discriminación de los peninsulares sobre los criollos, condicionó la aparición de los primeros movimientos independentistas en 1811, simultáneos con los de las restantes provincias de la Capitanía General de Guatemala, que proclamó su independencia en 1821. Se promulgó una Constitución federal (1824) y Manuel Antonio de la Cerda fue el primer jefe del Estado nicaragüense (1825). Juan Argüello, siendo vicejefe, conspiró contra La Cerda y lo destituyó, pero Granada, foco de la reacción clerical-conservadora, y asiento de los terratenientes azucareros y cafetaleros, respaldó a La Cerda, mientras León, mercantilista, profesional y artesanal, apoyaba a Argüello, desatándose una guerra civil. El gobierno federal intervino y nombró como jefe de Estado a Dionisio Herrera (1830-1833). Tras la ruptura del pacto federal, Nicaragua, al igual que los demás estados, se separó de la federación en 1838, declaró al país independiente, y estableció una legislatura bicameral y un ejecutivo representado por el supremo director, elegido por 2 años. Durante el período del Directorio (1838-1853) fracasaron los esfuerzos por restablecer la unidad de Centroamérica, al rechazar Guatemala y Costa Rica el Pacto de Chinandega (1842), y el país fue invadido por fuerzas de El Salvador y Honduras, mandadas por Malespín (1843). EE.UU. y Gran Bretaña pugnaron por el control del paso interoceánico proyectado por el lago de Nicaragua y el río San Juan. En esta línea se produjo la alianza británica con el jefe de los misquitos, al que convirtieron en rey Mosco, y proclamaron su protectorado sobre el reino de Mosquitia en 1847. Una nueva Constitución (1858) proclamó a Nicaragua como República, y para poner fin a la rivalidad entre Granada y León, se estableció la capital en Managua. A partir de esta época se sucedieron gobiernos conservadores granadinos que afrontaron las crisis originadas por cuestiones fronterizas con Honduras, pero los liberales, dirigidos por el general José Santos Zelaya, promovieron la revolución que los llevó al poder en 1893. Zelaya ejerció una dictadura ilustrada (1893-1909), durante la cual se constituyó la República Mayor de Centroamérica (1895-1898), integrada por El Salvador, Honduras y Nicaragua, y el reino de Mosquitia se incorporó al territorio nacional en 1894. Sus intentos de sustraer el país al control económico y político estadounidense provocaron la revuelta conservadora que, apoyada por EE.UU., lo derrocó en 1909. El presidente Díaz solicitó la intervención armada estadounidense (1912-1916). Durante este período se firmó el tratado Bryan-Chamorro (1914), que otorgó a EE.UU. los derechos de construcción y explotación de un posible canal inter-oceánico y una base naval en el golfo de Fonseca. En 1926, de nuevo en favor de Díaz, los estadounidenses se enfrentaron a las guerrillas nacionalistas de Augusto César Sandino (1927-1932). Reembarcadaslas fuerzas estadounidenses (1933), Sandino puso fin a la lucha, pero fue asesinado en 1934 por instigación del jefe de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza, nuevo hombre fuerte de Nicaragua. Somoza, fundador de la dinastía que detentó el poder desde 1937, se enriqueció a costa del país. Le sucedió en el año 1947 León Argüello, a quien derrocó y remplazó con varios testaferros. Anastasio Somoza, de nuevo presidentedesde 1950, fue asesinado en 1956. Tras sucederle en la presidencia su hijo Luis Somoza (1957-1963) y René Schick (1963-1966), ocupó luego el cargo otro hijo de Somoza, Anastasio, «Tachito» (1967-1972), quien gobernó como su padre. Desde 1972 hasta 1974 cedió el poder teóricoa un triunvirato, pero lo conservó en la práctica como jefe de la Guardia Nacional. Asumió de nuevo la presidencia en 1974, pero cuando Pedro Joaquín Chamorro, líder de la oposición, fue asesinado, se desató la guerra total del Frente Sandinista y Somoza huyó del país el 17 de julio de 1979, dejando en su lugar al presidente del Congreso, Francisco Urcuyo, quien también huyó el 19 de julio. Tras la huida y con el triunfo definitivo de las fuerzas populares, asumió el poder una Junta de Reconstrucción Nacional, dominada por la línea ideológica y las estructuras del Frente Sandinista, con orientación socialista. Esto provocó el distanciamiento de la oposición moderada y el nacimiento de una guerrilla antisandinista,apoyada por Estados Unidos. En las elecciones de noviembre de 1984 se impuso el Frente Sandinista, y su líder, Daniel Ortega, asumió la presidencia. En 1988 se firmó un acuerdo de alto al fuego con los representantes de la guerrilla. En las elecciones de febrero de 1990, el FrenteSandinista fue derrotado por la candidatura de la Unión Nacional Opositora (UNO) encabezada por la viuda del líder asesinado, Violeta Barrios de Chamorro. No obstante, la UNO se dividió, sus grupos más radicales retornaron a la guerrilla, y el clima de guerra civil larvada prosiguió (doble secuestro simultáneo de personalidades políticas en Managua y Quilalí, por ex contras y ex sandinistas en agosto de 1993). Tras las elecciones de 1996, Arnoldo Alemán, líder de la derechista Alianza Liberal, fue elegido presidente. Durante septiembre y octubre de 1998 trascendieron, a través de distintos medios de comunicación y de la oposición, tanto sandinista como liberal disidente, las presuntas prácticas de nepotismo en las altas instancias del Estado, por parte de familiares y allegados al presidente de la República. Estas acusaciones quedaron en un segundoplano cuando, a finales de octubre, se produjo el paso por territorio nicaragüense del huracán Mitch, que durante una semana asoló a gran parte de Centroamérica. Además de las cuantiosas pérdidas materiales que acarreó su llegada, el huracán provocó en el país la muerte de unos 3.800 personas y la desaparición de otras 2.000. Además, alrededor de un millón de personas resultaron damnificadas por esta catástrofe natural. Sin haberse recuperado del desastre, y en parte como consecuencia del mismo, el país tuvo que hacer frente, durante los meses de abril y mayo de 1999, a una grave crisis política y social motivada, entre otros asuntos, por la depuración iniciada por el gobierno de Alemán, de los sectores vinculados al sandinismo en el Ejército de Nicaragua. A ello se unieron las protestas de estudiantes y trabajadores en demanda de sus reivindicaciones, que, dado el carácter violento que adoptaron en ocasiones, y a la dura respuesta de las fuerzas del orden, pusieron al país al borde de la guerra civil. Las elecciones presidenciales de 2001 fueron ganadas por Enrique Bolaños, candidato del partido liberal. La bandera del nuevo gobierno fue erradicar la corrupción, y para ese efecto lograron el arresto, en 2002, del ex presidente Arnoldo Alemán. En 2003, el diferendolimítrofe con Colombia volvió a ser noticia, pues Nicaragua reclamó la soberanía del archipiélago de San Andrés y Providencia. Durante el 2004, el presidente Enrique Bolaños inició un proceso de reformas políticas y legislativas encaminadas a consolidar la democracia, mejorar la transparencia y reducir la pobreza. Arte y literatura. Sus inicios deben considerarse a partir del siglo XIX, cuando las dictaduras y las inquietudes políticas se traducen en el exilio de la intelectualidad. En este caso se encuentran S. Mendieta y el máximo exponente de la literatura nicaragüense, Rubén Darío. Sin embargo, el despertar se produce con posterioridad, con la introducción, por A. H. Pallais, A. Cortés y sobre todo, S. de la Selva, de las corrientes vanguardistas. Este período alcanza su esplendor con la generación siguiente, la de J. Coronel Urtecho y P. A. Cuadra, y más recientemente con los poetas E. Cardenal, J. Pasos y E. Mejía Sánchez, caracterizados por una actitud crítica frente a la tradición, postura que invadió también la narrativa, en la que sobresalen F. Silva, L. Chávez, R. Aguilar y S. Ramírez."
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