nervio
1. m. Anat. Cordón de color blanquecino formado por gran cantidad de filamentos o fibras nerviosas, que conduce los impulsos nerviosos. 2. ciático. El nervio de mayor grosor del cuerpo, final del plexo sacro, que se extiende por las extremidades inferiores. 3. óptico. El nervio que transmite las impresiones luminosas desde el ojo hasta el cerebro. 4. aponeurosis. Tendón o tejido duro y resistente. 5. Cuerda de los instrumentos de música. 6. Haz de fibra vegetal que se extiende por el envés de las hojas. 7. fig. Fuerza y poderío. 8. Arq. Arco que forma la bóveda de crucería al cruzarse con otro u otros. 9. m. pl. Los nervios, se consideran centro de las emociones, como la cólera, la pasión, etc. 10. Zool. En los animales el sistema nervioso es ectodérmico (al principio está situado fuera de la gástrula). Su evolución concuerda en general con la del mundo animal: carencia de células nerviosas en los protozoos; existencia de algunas fibras nerviosas en los espongiarios, sistema nervioso mucho más evolucionado en los vertebrados (cerebro, médula espinal y gran cantidad de nervios que se extienden por todo el cuerpo). Sus capacidades aumentan, llegando en el hombre a su punto culminante. Los animales se clasifican en: hiponeurios, de sistema nervioso central (gusanos, moluscos, artrópodos, etc.), y epineurios, de sistema nervioso dorsal (cordados, tunicados, cefalocordados y vertebrados). 11. El sistema nervioso está compuesto por una variedad de estructuras complejas que desarrollan tanto la actividad consciente como la inconsciente, voluntaria o involuntaria, del ser humano. Está dividido en dos grandes sistemas: el cerebroespinal y el neurovegetativo o simpático. La célula nerviosa, o neurona, unidad básica del sistema nervioso, es el centro de ambos sistemas. El sistema cerebroespinal se compone de dos conjuntos: el sistema nervioso central, formado por el encéfalo y por la médula espinal, y los ganglios nerviosos. Este sistema relaciona al hombre con el mundo exterior. El sistema neuro-vegetativo, o simpático, está formado por el sistema simpático, también conocido como ortosimpático, y por el sistema parasimpático. Su misión en el organismo es inervar las vísceras y regular su funcionamiento para atender las necesidades del cuerpo, así como coordinar las funciones del organismo y controlar las actividades vegetativas o viscerales. Los nervios craneales parten del encéfalo, del bulbo y de la protuberancia y están cons- tituidos por un total de 12 pares. Los nervios raquídeos tienen su origen en la médula, con dos raíces: anterior y posterior; se juntan en un haz común al salir del canal raquídeo, para separarse posteriormente. Están formados por un total de 31 pares de nervios. Los nervios del sistema simpático forman los plexos (plexo cardíaco, solar, pulmonar, mesentérico e hipogástrico) con los ganglios de la cadena simpática, de los cuales se separan. Dichos nervios (el principal es el neumogástrico) están constituidos por fibras que proceden de determinados nervios craneales y de centros particulares. Los nervios simpáticos y los parasimpáticos tienen acciones antagonistas. El nervio se compone de un conjunto de fibras nerviosas (axones) que alargan las células nerviosas (neuronas). Las neuronas están formadas por un cuerpo, compuesto de núcleo, citoplasma y membrana, que contiene mitocondrios, un dictiosoma y una sustancia que constituye el cuerpo de Nissl (su situación en la célula determina el tipo de neurona); unas prolongaciones cortas y muy ramificadas (dendritas) por las que se comunica el influjo al cuerpo de la célula; y por último, el axón o cilindro-eje. El axón se compone, del interior al exterior, de una envoltura (azolema), de una vaina de mielina dividida por secciones en segmentos anulares, y de una capa de protoplasma, en la que se encuentran los núcleos (neurilema o vaina de Schwann). Las neuronas pueden ser motoras o sensitivas. Las células nerviosas no pueden reproducirse por división, como otras células del organismo. Las células nerviosas tienen carga eléctrica, con una diferencia de potencial entre el interior y el exterior de la célula que constituye el potencial de reposo. Cuando la célula experimenta una excitación, surge un potencial de acción que consiste en una onda de despolarización que viaja por todo el nervio, y en con-traposición, surge una polarización a continuación, como respuesta de los procesos metabólicos. Las neuronas se comunican por un proceso llamado sinapsis, transmitiendo los impulsos nerviosos, primero a través de las neuronas y después desde las neuronas al órgano receptor. El fenómeno eléctrico que se produce en la parte final de la célula va acompañado de una actividad secretora, por la que se libera un mediador químico (acetilcolina y noradrenalina) que ejerce una acción sobre la membrana sináptica de la célula contigua.
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