marfil
1. m. Sustancia muy dura, compacta y blanca, de que están principalmente formados los dientes de los vertebrados, y que en la raíz está cubierta por el cemento y en la corona por el esmalte. 2. Desde el hombre de las cavernas hasta nuestros días se ha trabajado el marfil del colmillo de los elefantes, con fines artísticos o utilitarios. Son ya notables los marfiles prehistóricos con figuras grabadas al trazo, hallados en las habitaciones lacustres de Suiza y en las cavernas de Dordoña. Los egipcios labraban el marfil con admirable paciencia y elevado sentido artístico, y los griegos y romanos lo emplearon no sólo en la decoración sino también en la escultura. En el Bajo Imperio, las tallas en marfil adquirieron sorprendente perfección. Son famosos, por su belleza, los dípticos consulares del siglo V hasta mediados del VI. El arte bizantino utilizó mucho el marfil para toda clase de trabajos, desde simples objetos de adorno hasta muebles civiles y litúrgicos. Las puertas del templo (hoy museo) de Santa Sofía están embellecidas con bajorrelieves de marfil. Son interesantes también los marfiles góticos, que comprenden relieves y esculturas. En nuestra época, la tradición artística del marfil se continúa con gran brillantez. En otro aspecto, el marfil es objeto de activísimo comercio. Los principales centros exportadores son Zanzí-bar, Mozambique, Natal, Ciudad del Cabo, Benguela, Luanda, etc., en África. El marfil asiático no suele exportarse. El mejor que se conoce es el de Tailandia, pero escasea en el comercio. Los principales mercados europeos de marfil son los de Londres y Amberes. 3. fig. Obra artística de marfil. 4. marfil vegetal. Tagua, semilla de una palmera americana.
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