Japón
Estado insular de Asia oriental, constituido por un archipiélago que se extiende de N a S frente al litoral asiático del océano Pacífico. 377.835 km². 125.500.000 hab. (2003). Lengua oficial: japonés. Unidad monetaria: yen. Capital, Tokyo. Geografía física y económica. Comprende gran número de islas, entre las que destacan Yeso, Hondo, Shikoku y Kyushu. Su moderna formación geológica está patente en la gran cantidad de volcanes (Fuji Yama, máxima altitud del país, con 3.776 m, y Azuma, ambos en Hondo; Aso, en Kyushu, etc.) y la frecuencia de los seísmos. Relieve muy montañoso y complejo, escasez de llanuras y gran desarrollo de las costas. Las abundantes precipitaciones ocasionan grandes inundaciones (tifones principalmente) y alimentan gran cantidad de corrientes fluviales. Por su longitud y caudal, destacan el Shinano y el Tone, en Hondo, y el Ishikari, en Yeso. Posee numerosos lagos: Biwa e Imba, en Hondo; Toya y Shikotsu, en Yeso, etc. El clima es muy frío en invierno, y lluvioso y cálido en verano. El bosque cubre el 65,9% del territorio. La población, de religión sintoísta y budista, es mayoritariamente urbana (77,4%). Once ciudades rebasan el millón de hab. y 227 tienen más de 100.000 hab. El 9,7% de la población reside en la capital. Historia. Poblado remotamente por pueblos altaicos y del sureste asiático, Japón ha permanecido ajeno a cualquier tipo de emigraciones posteriores. Sin embargo, la influencia china fue considerable a lo largo del llamado período clásico, constituido por las fases Nara (710-94) y Heian (794-1185), en que destaca el largo reinado de la familia Fujiwara hasta el siglo XII. El período Kamakura (1192-1333) conoció la consolidación feudal, con la hegemonía de los clanes militares, que rechazaron los intentos de invasión mongol en 1274 y 1281. Las rivalidades internas promovieron una etapa de descomposición que coincidió con los primeros contactos con Occidente (siglo XVI), cuya influencia impulsó a la naciente burguesía comercial. La reunificación nacional fue completada a partir de 1600, durante los gobiernos de Oda Nobunaga, Hideyoshi y Tokuga-wa Ieyasu, todos de estirpe militar. El último de ellos fundó una nueva dinastía que gobernó hasta 1867. A partir de 1868 se inició en Japón la revolución industrial. Sin embargo, la implantación de las instituciones democráticas chocó con el gran peso de la tradición y los intereses económicos de los grandes monopolios capitalistas. Las victorias sobre China (1894-95) y Rusia (1904-05) potenciaron un nacionalismo militarista y expansionista, defensor del mantenimiento de dominios en el continente (Manchuria, zonas del norte de China y de Siberia). Al finalizar la I guerra mundial, en que participó junto a los aliados, obtuvo las islas Carolinas, Marianas y Marshall. En la II Guerra Mundial se unió al Eje auspiciado por Alemania, pero fue derrotado y capituló en agosto de 1945, tras los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. La ocupación estadounidense duró hasta 1951, produciéndose una gran recuperación económica. El emperador (Hirohito, 1926-1989; Akihito, 1989) es sólo un símbolo del Estado. El gobierno ha estado monopolizado hasta época muy reciente por el partido liberal democrático (PLD); pero los numerosos escándalos financieros acabaron por minar su hegemonía, y tras las elecciones de 1993 ascendió al poder una coalición formada por siete grupos de oposición. No obstante, la ruptura de la coalición llevó al poder, en 1994, por primera vez en la historia de Japón, a un socialista, Tomiichi Murayama, al frente de un gabinete en el que los miembros del PLD acapararon la mayoría de las carteras. En enero de 1996, T. Murayama dimitió del cargo de Primer ministro, siendo elegido como sucesor Ryutaro Hashimoto, del PLD. La economía japonesa entró en un período de notable inseguridad y crisis de su sistema financiero. Esta situación provocó la dimisión de R. Hashimoto y su sustitución por Keizo Obuchi, el nuevo presidente del PLD (julio 1998). El 30 de septiembre de 1999 se produjo un grave accidente en una instalación nuclear privada de la ciudad japonesa de Tokai Mura, situada 120 km al noreste de Tokio, considerado por la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) la mayor catástrofe nuclear desde la ocurrida en abril de 1986 en Chernobil. Obuchi Keizo fue sustituido interinamente el 2 de abril de 2000 por su ministro secretario del Gabinete, Mikio Aoki, debido a graves problemas de salud que lo habían llevado a entrar en estado de coma, y dos días después el PLD eligió a Mori Yoshiro para sucederle al frente del partido y del ejecutivo. En 2001 fue elegido como jefe de gobierno Junichiro Koizumi, quien ha intentado consolidar el crecimiento económico, amenazado por las economías emergentes. En 2003 Japón firmó un tratado preferencial de comercio con México, para competir con mejores posibilidades en el mercado estadounidense. Para los japoneses, una de sus principales preocupaciones es la familia imperial, pues Akihito no ha podido tener un hijo varón, y su esposa la princesa imperial solamente ha tenido 2 niñas; esto ha llevado a discutir la posibilidad de que una mujer pueda ser coronada emperatriz del Japón. Arte y literatura. El Japón recibió de China y Corea los elementos fundamentales de su cultura. La literatura japonesa se inspira directamente en los modelos coreanos, y únicamente hacia el siglo XVI aparece una escuela que proclama el deber de ajustarse a las tradiciones propias como fuente del arte y de las letras. Hasta mediados del siglo XI la pintura estuvo casi exclusivamente en manos de extranjeros. Tanto en la pintura como en la escultura, que introdujeron y cultivaron principalmente los sacerdotes budistas, se señalan además influencias de la India, Persia e incluso de la Grecia clásica. En cuanto a las artes decorativas que han hecho universalmente famosa a la industria nipona, la fabricación de porcelana la aprendieron de los coreanos. Igual origen tuvo la cerámica. Únicamente en las obras de laca los japoneses se anticiparon a los chinos. La técnica y el sentido estético de los artífices japoneses brillan así mismo en hierros y bronces, esmaltes, trabajos sobre marfil, plata, madera, hueso y piedras preciosas, y en los bordados.
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