Israel
(Yisrael) República del Próximo Oriente, al este del Mediterráneo. Limita al N con el Líbano y Siria, al E con Jordania, al S con el mar Rojo y al SO con Egipto. 20.700 km². Lengua oficial: hebreo. Unidad monetaria: shekel. Capital: Jerusalén. Geografía física y económica. Su territorio comprende una fértil y muy poblada llanura litoral al O, un sector de montañas (monte Meiron, monte Ramon) y de colinas en el centro, y una larga depresión, valle del Jordán y el Yargo al E, que junto con el lago Tiberíades constituyen la mayor reserva de agua dulce del país. El clima predominante es el mediterráneo. La población ha experimentado un aumento espectacular, más del 200% a partir de 1948, fecha de la constitución oficial del Estado, debido a la inmigración de judíos, primero de Europa central, y en los últimos años de Rusia y el este europeo. La población musulmana autóctona representa tan sólo el 13 % del total. La economía es esencialmente agrícola: agrios y otros frutos, cereales, vid, olivo, tabaco, algodón y remolacha azucarera. Gran parte de la superficie cultivada es en régimen de explotaciones colectivas (kibbutz, moshab); la propiedad privada es escasa. Yacimientos de potasas, bromuros, salinos, de cobre y petróleo. Industrias químicas, del cemento, textiles, alimentarias, talla de diamantes, tabaco, etc. Los principales puertos comerciales son Haifa, Ashdod y Elat. Historia. El movimiento sionista recibió un gran impulso con la Declaración de Balfour (1917), que preveía la creación en Palestina de un hogar hebreo. Con este fin, la Sociedad de Naciones confió a Gran Bretaña el mandato sobre Palestina (1922), lo que favoreció el establecimiento en esta región de numerosos colonos judíos. Las persecuciones nazis incrementaron la inmigración judía, frenada por la presión árabe sobre los británicos, lo que originó actividades guerrilleras y terroristas de las organizaciones revolucionarias judías. Gran Bretaña trasladó el conflicto a la ONU, la cual ordenó la partición de Palestina en dos estados independientes: uno judío y otro árabe, quedando Jerusalén bajo administración internacional (1947). Árabes y judíos rechazaron el plan, y, al término del mandato británico sobre Palestina (1948), los judíos proclamaron el Estado de Israel, admitido en 1949 en la ONU. Los estados árabes atacaron al nuevo Estado. Pero, tras derrotarlos, Israel (1949) aumentó sus territorios y Jerusalén quedó dividida entre árabes e israelíes. Más de medio millón de árabes palestinos se refugiaron en los países árabes vecinos. El partido MAPAI, de tendencia laborista, ganó las primeras elecciones (1949), Chaim Weizmann fue designado presidente y David Ben Gurión jefe del Gobierno. La intransigencia egipcia, al impedir la navegación israelí por el canal de Suez, provocó la II guerra árabe-israelí (1956), en que Francia y Gran Bretaña intervinieron en apoyo de Israel, que ocupó la península del Sinaí, pero tuvo que abandonarla tras la intervención de la ONU (1957). El bloqueo egipcio del golfo de Akaba y el pacto de defensa jordano-egipcio originaron la III guerra árabe-israelí (1967), o «guerra de los Seis Días», en que Israel ocupó Cisjordania, la zona árabe de Jerusalén y la península del Sinaí hasta el canal de Suez, cuyo tráfico quedó bloqueado. En 1968, el MAPAI se fusionó con otros grupos laboristas y surgió el MAI (partido laborista israelí). A la muerte del primer ministro Eshkol (1969), le sucedió Golda Meir. Egipto y Siria atacaron a Israel, iniciándose la IV guerra árabe-israelí (1973), en la que los egipcios recuperaron el control del Canal de Suez. La mediación de EE.UU. y la URSS determinó el alto al fuego. En 1991 se iniciaron en Madrid negociaciones de paz sobre el Oriente Medio, con la participación de representantes israelíes, palestinos y de los estados árabes de la región. En 1992 los laboristas ganaron las elecciones generales, y el nuevo Primer ministro Isaac Rabin, aceleró las negociaciones con los palestinos, que culminaron en 1993, cuando Israel y la OLP firmaron en Washington un acuerdo de paz que puso fin a medio siglo de guerras. A mediados de 1998 se celebró el 50 aniversario de la creación del Estado de Israel. El 6 de julio de 1999, Barak formó un gobierno de coalición que contó con el respaldo de un Parlamento escorado hacia la izquierda, en el que los pequeños partidos se constituyeron en árbitros de la situación frente a la evidente pérdida de votos de las grandes formaciones, en particular del Likud. El nuevo gabinete, integrado inicialmente por 9 laboristas, 5 representantes de partidos religiosos y otros 5 de grupos de centro y de izquierda, y ampliado en agosto con 5 nuevos miembros, entre los que se encontraban dos representantes de los movimientos pacifistas, puso como objetivo de su principal actividad la obtención de la paz en Oriente Próximo. En septiembre de ese año, Barak firmó con Arafat la aplicación de los acuerdos establecidos en octubre del año anterior, pero paralizados poco después por Netanyahu. El pacto modificaba el anterior en el sentido de ampliar los territorios palestinos en Cisjordania a cambio de nuevas medidas de seguridad para Israel. El gobierno de Barak aprobó, el 5 de marzo de 2000, la retirada del ejército israelí del sur del Líbano antes del mes de julio de ese año. El gabinete de Barak tuvo que hacer frente a difíciles coyunturas durante la segunda mitad de 2000. En el mes de junio el partido ultraortodoxo Shas retiraba el apoyo a la coalición que permitía su gobierno (dejándolo en minoría parlamentaria); en julio, Barak se reunió con Arafat en Camp David (Maryland, EE.UU.) por mediación de Clinton, pero la cumbre fracasó por el discutido estatuto de Jerusalén. Ese mismo mes, el Kneset eligió a Moshé Katsav, del Likud, para suceder al recién dimitido Ezer Weizman en la presidencia israelí. Por último, el 28 de septiembre el líder del Likud, Ariel Sharon, visitó uno de los lugares sagrados del Islam, la Explanada de las Mezquitas (en Jerusalén oriental), y este hecho fue el detonante para que se desencadenara uno de los períodos recientes de mayor violencia entre palestinos e israelíes. La convulsión generada por esta nueva intifada catalizó, de forma paralela, una grave crisis política interna en Israel, en medio de la cual Barak presentó su dimisión el día 10 de diciembre, bloqueando al mismo tiempo la disolución parlamentaria y la convocatoria de elecciones legislativas que, desde finales del mes anterior, promovía el Likud en el seno de la cámara. Poco después se fijó el 6 de febrero de 2001 como fecha de los comicios, de los que emanaría un nuevo primer ministro. En éstos, la victoria fue para el candidato del Likud, Ariel Sharon, que obtuvo el 62,4% de los sufragios emitidos, en tanto que Barak sólo consiguió el 37,6% de los mismos. A partir de 2002 se recrudeció la violencia en la zona. Los palestinos pusieron en marcha una intifada caracterizada por los ataques terroristas a posiciones de Israel, que como respuesta bombardeó la zona de Gamala y aisló a Yasir Arafat. Ante la presión de la comunidad internacional, Israel cedió en su ofensiva, pero en 2003 comenzó a construir un muro para separar las posesiones judías de las palestinas. El muro generó una fuerte polémica, pues fue visto como discriminatorio. En 2004 el gobierno de Bush respaldó todas las acciones del gobierno de Israel, lo cual estrecha aún más el margen para una salida negociada. Arte y literatura. El aporte cultural más importante del pueblo judío se dio en el campo religioso, pues sus creencias son la base de las religiones cristiana y musulmana. Las artes figurativas no están muy desarrolladas, pues la religión prohíbe las representaciones, no así la escritura, la arquitectura y el comercio, temas en los cuales los israelitas se destacan. A pesar de su dispersión, el pueblo judío conserva sus tradiciones y sigue fiel a ellas.
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