Holanda, Reino de
Estado perteneciente a Europa occidental. Sus costas están bañadas por el mar del Norte. Limita al E con Alemania y al S con Bélgica; 33.937 km2; gentilicio: holandeses. Capital: Amsterdam, aunque los poderes públicos y la corona se encuentran en La Haya. El nombre de Holanda sólo se refiere a una de las provincias, aunque durante mucho tiempo designó a las Provincias Unidas y posteriormente al conjunto de los Países Bajos. Geografía física y económica. Los Países Bajos se asientan sobre una llanura que gana altura suavemente al SE (321 m), en la región de Limburgo, formando parte de la llanura existente en la Europa septentrional. Durante siglos la región costera se fue arrebatando al mar con el sistema de diques (polders): en la actualidad esta tarea aún se desarrolla y así, el mar del Sur (Zuiderzee) se ha convertido en el lago de Ijsel (Ijselmeer), que en su parte norte se encuentra cerrado por un dique. Los terrenos pertenecientes a la región oriental han sufrido cambios: arenas y turberas del NE; colinas calcáreas del SE y aluviones arenosos y arcillosos de los ríos. Los estuarios de tres ríos importantes se encuentran en sus costas: el Rin, el Mosa y el Escalda. La población, que se concentra principalmente en el oeste y en el sur, tiene actualmente la densidad más alta de Europa (402 h./km2). El clima es de tipo oceánico. Es muy importante la agricultura, que presenta grandes rendimientos (legumbres, cereales, flores –principalmente tulipanes–, lino, etc.), y una gran producción de leche, mantequilla y queso como consecuencia del desarrollo del ganado bovino. A partir de 1945 la industria ha sufrido grandes transformaciones. Las actividades tradicionales, como la talla de diamantes, la porcelana, las industrias alimentarias y las textiles, se han conservado, pero ahora se ve una predilección por las industrias especializadas en material eléctrico y electrónico. El petróleo proviene de Twente y, junto al gas de Groninga (tercer productor del mundo) y las centrales nucleares, aporta la energía necesaria para el país. Las minas de hulla de Limburgo ya están agotadas desde hace diez años. La industria pesada se ve obligada a utilizar productos de importación (refinerías de Pemis o de Europoort junto a Rotterdam, estaño de Indonesia en Amhem, siderurgia de Ijmuiden). Las industrias de transformación (mecánicas y químicas) se han expandido a partir de la admisión de sociedades extranjeras. Debido a su situación estratégica y a su pasado, Holanda es un importante centro del comercio mundial. Amsterdam se ha consolidado como un gran centro financiero, y Rotterdam es el primer puerto del mundo. Historia. Los territorios del sur del Rin, ocupados por tribus celtas (Galia belga, año 15 a.C.) fueron dominados por las tropas romanas, pero los territorios del norte, ocupados por bátavos y frisones, recibieron esta influencia de manera menos acusada. En el siglo IV, los francos y los sajones, expulsaron a los romanos, y poco después los francos intentaron la unificación del país. El cristianismo fue impuesto por Carlomagno, que continuó la labor de unificación. Adherido al ducado de Baja Lorena durante el siglo XII, el país se dividió en territorios casi independientes en el siglo XII: Güeldres, Holanda, Flandes, etc. El territorio, unificado en el siglo XV por la casa de Borgoña, se dedicó al comercio y la industria. Pasó a manos de los Habsburgo en 1447, y fue reagrupado en el círculo de Borgoña por el emperador Carlos, en 1548 (el círculo era una división judicial y administrativa del imperio), favoreciendo con ello la expansión marítima. Las provincias del norte, que habían visto el desarrollo del protestantismo, reclamaron su independencia en 1579, durante el reinado de Felipe II. Tristemente célebre fue la represión ejercida por el duque de Alba. El sur siguió siendo español, pasando el norte a constituirse en la República de las Provincias Unidas u Holanda. España reconoció su independencia en el Tratado de Münster, en 1648, tras la tregua de los doce años, lograda en 1609 por Mauricio de Nassau, y el período de agitación que le siguió. Su momento de mayor esplendor fue el siglo XVII, cuando se desarrollaron el comercio marítimo y la agricultura y se produjo la formación del imperio colonial. Esto los enfrentó con Francia e Inglaterra a partir de 1652. En 1672, Jean de Witt (1653-1672) cedió el poder a Guillermo III de Orange, que fue, a su vez, rey del Reino Unido de la Gran Bretaña (1689-1702), y proclamó el estuderato hereditario en cinco provincias. En 1713 los Países Bajos españoles pasaron a dominio austriaco. La decadencia de las Provincias Unidas se produjo durante el siglo XVIII, en que nació un partido de patriotas y menudearon las crisis políticas. En 1795 el país fue ocupado por Francia, que formó la República Bátava uniendo las Provincias Unidas y los Países Bajos austriacos. Napoleón, en 1806, las convirtió en los Países Bajos bajo el mando de su hermano Luis, y en 1810 las anexó a Francia. Después de Leipzig, los países aliados constituyeron el Reino de los Países Bajos, que a partir de 1815 incluyó Bélgica; su rey fue Guillerrno de Nassau, que era hijo del antiguo estatúder Guillermo V. La unión con los territorios de Bélgica quedó deshecha en el año 1830. Las fronteras vigentes en la actualidad se fijaron durante el siglo XIX: separación de Luxemburgo y reparto de Limburgo con Bélgica. En los inicios del presente siglo se asistió a la pérdida de las colonias, y el reino derivó hacia un sistema parlamentario de corte liberal. En el transcurso de la primera guerra mundial, el país mantuvo una postura de neutralidad, pero durante la Segunda Guerra Mundial fue invadido por las tropas alemanas que lo ocuparon durante el período que va de 1940 a 1945. En esta época fue gobernado por la reina Guillermina (1890-1948), a la que sucedió la reina Juliana (1948-1980), quien fue a su vez sucedida por la reina Beatriz desde abril de 1980. La época de la posguerra contempló la pérdida de los territorios de Indonesia, pese a lo cual Holanda asistió a un relanzamiento de su economía, una liberalización de sus costumbres sociales y una democratización de su sociedad. La sociedad holandesa se basa en un fuerte pluralismo en materia política, y los partidos se han ido alternando, sucesivamente, en el ejercicio del poder. A partir del año 1971 el país ha depositado las tareas de gobierno en las filas del partido socialista, aunque después de celebrar las elecciones de 1981 se vieron en la necesidad de constituir un gobierno de coalición que estuvo presidido por el dirigente político democristiano Andreas Van Agt, y por el socialdemócrata Ruud Lubbers, n. en 1939, quien ha sido elegido para períodos sucesivos desde noviembre de 1982. En el 2000, Holanda legalizó las uniones maritales del mismo sexo, así como también la prostitución y la eutanasia. En el 2002, la escena política se vio afectada por el asesinato del líder de ultraderecha Pim Fortuyn, quien estaba en contra de los inmigrantes. Ese mismo año el partido de derecha demócrata cristiano obtuvo la victoria con Meter Balkenende, quien se posesionó en julio de 2002. En 2003 el país declara su apoyo a la invasión estadounidense en Irak, y manda tropas para apoyarla.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.