gladiador
1. m. El que en los juegos romanos luchaba con otro o con una fiera. 2. Probablemente las luchas de gladiadores tuvieron origen entre los etruscos. Con ellas honraban la memoria de sus muertos ilustres. La primera mención de combates de gladiadores aparece en Roma en el año 254 a.C., y tiene el mismo carácter fúnebre. En los primeros tiempos luchaban prisioneros de guerra, esclavos o criminales. Más tarde, a medida que se generalizaba el espectáculo, lucharon también hombres libres por interés o gusto. Y, finalmente, combatieron varones senatoriales y hasta mujeres. En las escuelas creadas ex profeso se adiestraba a los gladiadores. La suerte del gladiador vencido que no moría durante la lucha dependía de los espectadores; si alzaban la mano con el dedo pulgar hacia abajo, manifestaban que el caído debía ser muerto; el pulgar levantado indicaba gracia. Las armas que llevaban los combatientes variaban según la manera de pelear. Se empleaban el tridente y la red, la espada y la lanza, la espada corva y el escudo, etc. Los filósofos prepararon la desaparición de estos juegos sangrientos. Constantino dificultó su realización, sin llegar a prohibirlos, y por último, Honorio los abolió totalmente en el año 404.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.