Estados Unidos de América
Geog. Estado federal de América del Norte, que limita al norte con Canadá, al E con el océano Atlántico, al S con el golfo de México, y con México, y al O con el océano Pacífico. Superficie: 9.629.047 km2. 290.342.550 hab. (2003). Gentilicio: estadounidenses. Capital: Washington D.C. (Distrito de Columbia). Régimen político: república federal y presidencialista. Idioma: inglés. Religión: protestantes, con minorías católicas, judías y mormonas. Población de origen anglosajón y centroeuropeo. También población de color y de origen hispánico. Geografía física y económica. Relieve. La superficie del país es bastante regular, con una gran llanura central que constituye la cuenca del Mississipi, limitada al E por los montes Apalaches o Alleghany, y al O por las altas mesetas y extensas cordilleras de las montañas Rocosas, la sierra Nevada y la cascada Range. Los Apalaches forman un pliegue montañoso en el borde costero del Atlántico, con una franja de llanura litoral. Su mayor altura es el monte Mitchell (2.037 m). Se extienden en forma bastante regular, en dirección NE-SO, con las montañas Azules, las Blancas, las Verdes, los montes Adirondack y otras sierras menores. Hacia el Pacífico, las Rocosas están formadas por dos grandes pliegues paralelos que encierran grandes mesetas y altiplanicies. La cascada Range (cordillera de las Cascadas) tiene varias alturas considerables (algunos antiguos volcanes) como el pico Rainier (4.392 m). La sierra Nevada aumenta de elevación a medida que desciende hacia el sur, alcanzando su máxima altitud en el Whitney (4.418 m). Al oeste de la misma, hasta las cordilleras costeras, están los feroces valles de Sacramento y San Joaquín; al este, varias mesetas y sierras menores, además de la Gran Cuenca (Great Basin), constituida por sierras y depresiones sin salida al mar, cubierta de desiertos salinosos, como el gran desierto Arenoso, el del Lago Salado y el Valle de la Muerte (a 53 m bajo el nivel del mar). Las montañas Rocosas bajan desde Canadá hasta México, con un conjunto de macizos y mesetas por una anchura de 50 km de divisoria de las aguas. En ellas se encuentra el Parque Nacional de Yellowstone, una de las comarcas naturales más interesantes de Estados Unidos. La extensa meseta del río Colorado ofrece el gran Cañón, que es un tajo de 1.600 m de profundidad y 350 km de longitud, con anchuras de 6-29 km. El sistema montañoso occidental se prolonga al norte por Canadá, y en el territorio estadounidense de Alaska se eleva a 6.194 m en el monte Mckinley, el punto más alto de EE.UU. Más al norte, sus estribaciones penetran en el mar, donde forman las islas Aleutianas. La mayor parte del territorio está cubierto por una sola cuenca hidrográfica, la del Mississipi, que desagua en el golfo de México. Este sistema abarca toda la llanura central y tiene el curso de agua más largo del planeta (6.970 km) si se considera incluido el afluente Missouri. El río Grande forma la frontera con México y vierte las aguas en el mismo golfo de México. En la cuenca del Pacífico se halla el Columbia, y en el golfo de California desemboca el Colorado. Los lagos más importantes son los llamados Grandes Lagos, en la frontera canadiense, unidos entre sí por el caudaloso río San Lorenzo, que los hace accesibles desde el mar. Entre el Erie y el Ontario fluye el corto río Niágara, que forma la frontera con el Canadá y cae por las famosísimas cataratas que llevan su nombre. Todos los cultivos de importancia son posibles en el enorme y variado territorio estadounidense. En particular, es el primero en soja, maíz, sorgo, fibra de algodón, tomates, manzanas y naranjas; el segundo, en trigo (detrás de la URSS, a la que vende sus excedentes), avena, cebollas y tabaco; y el tercero en patatas y remolacha azucarera. La ganadería es la más importante del mundo, con 111 millones de cabezas (superada solamente por la India, por razones religiosas) y la más alta producción mundial de carnes, leche, quesos y huevos. En cuanto a la explotación del subsuelo, EE.UU. es el primer productor mundial de cobre y plomo, y el segundo en mineral de hierro. De sus minas se obtienen también grandes cantidades de oro, plata, cinc, mercurio, níquel y volframio. Es el segundo productor mundial de carbón, el primero en gas natural y el tercero en petróleo. Desde el punto de vista industrial, EE.UU. es un gigante económico que está a la cabeza de todas las naciones en la producción de bienes y servicios, debido a sus disponibilidades de materias primas, nacionales o importadas, y a la acumulación de capitales, además de la atención a la investigación científica y a sus aplicaciones tecnológicas. Arte y literatura. Los emigrantes procedentes de Europa, han caracterizado el desarrollo de la ciencia y la cultura de EE.UU. a lo largo de todo el siglo XX, asimilando y desarrollando las corrientes llegadas al país con los inmigrantes, artistas, pensadores y científicos de todas las ramas, que hallaron en las instituciones de este país los factores necesarios para el desarrollo de sus proyectos. En 1640 se imprimió el primer libro en tierras estadounidenses, y surgió Benjamín Franklin, su primer intelectual de renombre universal. Durante el siglo XIX. Edgar Allan Poe (Poemas, 1831; Los asesinatos de la calle Morgu, 1841), Herman Melville (Moby Dick) y Washington Irving (Cuentos de la Alhambra), fueron seguidos por una pléyade de nuevos valores netamente americanos, como el poeta Walt Whitman (Hojas de la hierba) y el novelista Mark Twain (Tom Sawyer). Jack London prestigió la novela de aventuras. Después de la primera guerra mundial surgió la llamada “generación perdida”, caracterizada por el desencanto, a la que se adscriben John Dos Passos, Scott Fitzgerald, Henry Miller, Thornton Wilder y Ernest Hemingway, todos ellos novelistas, además de Ezra Pound, poeta. Después de la Segunda Guerra Mundial predominaron los tonos duros y desgarrados de Truman Capote, Carson Mc Cullers y Norman Mailer, en la novela, mientras que en el teatro aparecían valores como Tennessee Williams o Edward Albee. Historia. Inicialmente fueron trece las colonias fundadas por los ingleses, que albergaron granjeros y artesanos. La guerra entre Inglaterra y Francia a mediados de siglo XVIII, fortaleció a las colonias americanas, que lograron vencer a los franceses. En 1775 el descontento por los impuestos cobrados por la metrópoli condujeron al levantamiento armado, las colonias declararon la independencia el 4 de julio de 1776, y siguió una larga lucha contra las tropas inglesas que se prolongó hasta 1783, año en que Inglaterra reconoció al nuevo Estado, cuyo primer presidente fue George Washington. La primera mitad del siglo XIX significó la expansión norteamericana, compraron el territorio de Lousiana a Francia, la Florida a España y se anexionaron los estados de Texas, Nuevo México y California. Las diferencias entre los industriales del norte y los cultivadores de algodón del sur hicieron estallar, por la cuestión de la esclavitud, la guerra de secesión americana en 1861, la cual terminó en 1865 con la victoria del norte. Siguieron décadas de crecimiento y prosperidad, y al finalizar el siglo el país adquirió importancia en el contexto mundial al tomar Cuba, Puerto Rico y Filipinas, ganada a los españoles, Alaska comprada a los rusos y Hawai colonizada por la armada americana. La entrada del país en la primera guerra mundial le significó un crecimiento adicional, y en 1919 el país tenía una economía tan poderosa como la de toda Europa junta. El período de entreguerras fue de prosperidad en los años 20, y luego de la Gran Depresión de 1929 se presentó una década de desempleo y estancamiento en la producción. El país quiso permanecer neutral en la guerra europea, pero en diciembre de 1941 Japón atacó Perl Harbor y EE.UU. entró de lleno en la Segunda Guerra Mundial, bajo la dirección de Franklin Delano Roosevelt. Su enorme potencial industrial permitió la derrota de los países del eje (Italia, Alemania y Japón). Sobre el último se lanzaron dos bombas atómicas, en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Luego de la guerra, EE.UU., por medio del Plan Marshall, reconstruyó Europa e hizo lo mismo con Japón, pero las diferencias con la Unión Soviética llevaron a unas tensas relaciones conocidas como la guerra fría. Durante este período el país tuvo un crecimiento importante, siendo la economía más productiva del planeta y asegurando el orden internacional, muchas veces disputado con la Unión Soviética. La amenaza comunista llevó al país a involucrarse en la guerra de Vietnam, la cual costó a la nación más de 100 mil muertos y el rechazo de la sociedad. En 1972 el presidente Nixon reestableció las relaciones con China, pero luego renunció a la presidencia por un escándalo de corrupción conocido como Watergate. En 1981 fue elegido presidente Ronald Reagan, partidario de una línea militarista que incrementó la carrera armamentista y presionó bastante al gobierno de Moscú. Fue sucedido por su vicepresidente George Bush, quien tuvo que hacer frente a la desintegración de la URSS y a la invasión de Kuwait por parte de las tropas irakíes de Sadam Hussein. La guerra del golfo Pérsico permitió la liberación del pequeño emirato y supuso el nacimiento de un mundo unipolar, con Estados Unidos como la única superpotencia. Los dos gobiernos del demócrata Bill Clinton permitieron un crecimiento económico sin precedentes, muchas empresas de alta tec- nología crecieron e Internet se masificó en el mundo. En 2000 se presentaron las más reñidas elecciones de la historia norteamericana, de las cuales salió vencedor George Bush, hijo del ex presidente. Ante los ataques terroristas perpetrados por la red Al Qaeda en 2001, en la cual estrellaron aviones de pasajeros contra los Torres Gemelas, el gobierno de Bush inició una campaña mundial contra el terrorismo, invadiendo Afganistán, país donde se entrenaban los terroristas apoyados por los talibanes que controlaban el país. Ante el rechazo de las Naciones Unidas, en marzo de 2002 inició la invasión de Irak, derrocando a Hussein. La invasión de Irak llevó a EE.UU. a una crisis diplomática con los países europeos, especialmente con Francia y Alemania, pero Italia, España e Inglaterra estuvieron a su favor. Irak se sumó al desorden, y los atentados terroristas se intensificaron a pesar de la restitución democrática en 2004. Así mismo, EE.UU. presionó a Corea del Norte, Libia e Irán para que desistieran de sus programas nucleares para la obtención de armas de destrucción masiva. A finales del mismo año, el presidente Bush derrotó al demócrata John Kerry, y fue reelegido para un nuevo período que se prolongará hasta el 2008. Su primer acto oficial como mandatario fue visitar a su homólogo colombiano Álvaro Uribe, a pesar de las críticas al sostenimiento de la Guerra en Irak y de la cruenta pérdida de más de 3.000 soldados americanos. La política comercial norteamericana logró afianzar acuerdos comerciales con países de Asia y Latino-américa, buscando también minimizar los efectos de la lucha contra el narcotráfico.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.