España, Reino de
Geog. Estado del suroeste de Europa, que abarca la mayor parte de la península Ibérica, más las islas Baleares y Canarias y los municipios con estatuto especial, Ceuta y Melilla, en el norte de África; 505.990 km². 40.217.413 hab. (2003) Lenguas oficiales: español (en todo el territorio), y catalán, gallego y vasco (en sus comunidades respectivas). Unidad monetaria: peseta. Capital: Madrid. Geografía física y económica. Es un país con fuertes contrastes geográficos, territorio puente entre el Mediterráneo y el Atlántico, y entre Europa y África. El interior está ocupado por la meseta castellana, accidentada por sistemas montañosos (sistema Central) que la compartimentan en meseta septentrional y meridional. Un cordón de cordilleras y macizos rodea la meseta (macizo Galaico, cordillera Cantábrica, montes de Toledo, sistema Ibérico y sierra Morena), dificultando el acceso excepto por el suroeste portugués. Al noreste y suroeste de la meseta se extienden dos amplias depresiones: la del Ebro y la del Guadalquivir, y en oposición exterior se sitúan otros sistemas montañosos: cordilleras Béticas, montañas vascas, Pirineos y cordilleras costeras catalanas. La hidrografía se estructura en tres vertientes: atlántica (Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir, Tinto-Odiel y Guadalete); mediterránea (Ebro, Ter, Llobregat, Turia, Segura, Almanzora, Guadalfeo, Guadalhorce, Guadiaro); galaicocantábrica, con ríos muy numerosos y cortos (Miño y su afluente el Sil, Tambre, Ulla, Lérez, Navia, Narcea, Nalón, Nervión, Bidasoa). El clima seco (300-600 mm) y extremado de los páramos de la meseta, de las depresiones y del sureste, contrasta con la orla lluviosa atlántico-pirenaica (medias de 600 a 1.000 mm), menos extremada. Las mayores concentraciones humanas radican en torno a Madrid y en las fachadas litorales del este y norte (Cataluña-Valencia, País Vasco-Galicia y en las islas), y las mínimas en las tierras del interior, a lo largo del sistema Ibérico (Castilla-Aragón). Los principales núcleos urbanos son las aglomeraciones de Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao (primer puerto del país), Sevilla y Zaragoza. La religión mayoritaria es la católica. España ocupa una posición intermedia en el contexto económico mundial. Así, tiene un consumo de energía (exponente del grado de industrialización de un país) superior al de los países subdesarrollados, pero inferior al de los países europeos, excepto Portugal, Grecia y Malta. La renta per cápita también sitúa a España en un segundo escalón entre los países desarrollados. Sector primario. Tradicionalmente, casi el 80% de las tierras cultivables se destinaban al cultivo de cereales, dando lugar a la producción de excedentes no competitivos en el mercado internacional, pero desde 1975 la superficie dedicada a estos cultivos disminuyó de forma importante, sobre todo en lo que se refiere a trigo, avena y centeno, mientras aumentaba la superficie dedicada al cultivo de remolacha y girasol. La ganadería y la explotación de recursos forestales representan el 42% aprox. de la renta generada en el sector primario. Sector secundario. La minería aporta carbón, hierro, plomo, cinc, etc., pero en cantidades insuficientes para el consumo nacional. Sólo destaca la producción de mercurio (Almadén), de la que durante mucho tiempo fue la primera productora mundial. Sector terciario. El sector servicios es el que presenta más actividad, aunque su tasa de crecimiento es muy moderada. El turismo, a pesar de la crisis económica de los años 70 y finales de los 80, se ha mantenido en niveles elevados. Historia. Los íberos fueron los primeros habitantes de la península, seguidos luego por los celtas. Con el triunfo de Roma en las guerras púnicas, el país pasó a ser parte del imperio romano, dividido en tres provincias: Lusitania, Bética y Tarraconense. La romanización fue intensa, y a la caída del imperio el territorio fue invadido por los visigodos, quienes gobernaron durante tres siglos. Usaron el latín vulgar como lengua y su rey Recaredo se convirtió al cristianismo en 589. En 711 desembarcaron los árabes en Gibraltar al mando de Tarik, conquistando gran parte del país y fundando el califato de Córdoba, el cual alcanzó su apogeo hacia el año 1000, siendo un notable centro de cultura, negocios y estudios. El califato se disgregó en 1031, y los pequeños estados fueron cayendo en manos de cristianos, hasta la toma definitiva de Granada en 1492. Los dos reinos más importantes fueron los de Castilla y Aragón, que se unieron para formar la actual España. La aventura de Cristóbal Colón le permitió descubrir América en 1492, y le reportó al país inmensas tierras para colonizar y bastantes riquezas minerales, que convirtieron a España en la nación más poderosa de Europa en los siglos XV y XVI. Carlos V reinó sobre España, los Países Bajos, Alemania e Italia. Su sucesor, Felipe II, tuvo que combatir en varios frentes contra sus enemigos, venciendo a los turcos en el mediterráneo, en la batalla de Lepanto. Pero el desgaste producido por la sublevación de los Países Bajos comenzó a erosionar las finanzas, a pesar que hacia 1570 comenzó a llegar la plata desde Potosí, en grandes cantidades. La decadencia terminó con el gobierno de la casa Hamburgo, y se implantó el reinado de los Borbones. España se dedicó a administrar sus extensas colonias. En 1808 se produjo la invasión francesa, y Carlos IV fue depuesto. Esto incitó los movimientos independentistas en las colonias de ultramar. Con el apoyo de Inglaterra, España logró la liberación. En 1873 nació la Primera República y el sistema monárquico convivió pacíficamente con el poder de los partidos políticos, destacándose la regencia de María Cristina de Hamburgo. En 1898, la guerra con EE.UU. le costó la pérdida de sus últimas colonias, Puerto Rico, Cuba y Filipinas. En 1923, Primo de Rivera estableció la dictadura, la cual fue derrocada en 1930 proclamándose la Segunda República. Pero la derecha inició una revuelta que se generalizó a una guerra civil, que se inició en 1936 y duró tres años; al final se impusieron las tropas del general Franco, quien gobernó durante 20 años, y a pesar de las limitaciones políticas pudo fortalecer a la clase media y mejorar la educación. A su muerte, Franco había establecido que la monarquía debería regresar, y Juan de Borbón fue nombrado rey en 1975, con el nombre de Juan Carlos I. El país inició la transición hacia la democracia, entró como socio de la Comunidad Europea en 1986 y la economía mejoró sustancialmente durante los gobiernos de Adolfo Suárez y del socialista Felipe González, quien fue elegido en 1982 y reelegido en 1988 y 1993. Como el gobierno socialista se vio involucrado en escándalos de fraude, perdió parte del apoyo parlamentario en 1995. La derecha, representada en el partido popular, accedió al poder a través de José María Aznar, quien se posesionó en 1996. El partido popular logró un espectacular crecimiento económico que ha permitido a España ponerse a la altura de sus vecinos, aunque trajo un incremento en las actividades terroristas del grupo separatista vasco ETA. Aznar se alió con EE.UU. e Inglaterra para invadir Irak en 2002, a pesar del fuerte rechazo nacional. El 11 de marzo de 2004, tres días antes de las elecciones, un comando terrorista de Al Qaeda atentó contra trenes de pasajeros en Madrid, ocasionando cientos de víctimas. El gobierno intentó culpar a ETA, cuando todas las evidencias apuntaban a terroristas árabes. Esta manipulación de la información hizo que el pueblo perdiera la confianza en el partido popular, y Luis Zapatero, candidato del partido socialista obrero español ganó las elecciones. Zapatero retiró las tropas de Irak en junio de 2004, y estableció acercamientos con Francia y Alemania, alejándose de la política norteamericana. En ese mismo año, Felipe de Borbón, el sucesor al trono, contrajo matrimonio con doña Letizia Ortiz, en la que fue considerada la boda del siglo en España. En 2005 nació la primogénita al trono de Borbón, llamada Leonor, hija de Felipe de Asturias y su esposa Leticia. La niña se convertirá en la XXXVI Princesa de Asturias. El 9 de marzo de 2008, José Luis Rodríguez Zapatero logró reelegirse y gobernará cuatro años más como presidente, tras una clara victoria al contender con su opositor del Partido Popular (PP) Mariano Rajoy. Arte y literatura. La cultura española ha dejado un legado impresionante en el mundo, empezando por los países hispanoamericanos, cuatrocientos millones de personas que comparten la misma lengua, el castellano. Las letras españolas se remontan a los juglares de la edad media, y alcanzaron su esplendor con la composición del Cantar del Mío Cid. Durante el siglo XVI, cuando el poder económico de España llegó a su cenit, se financiaron a escritores y poetas que desarrollaron obras importantes, como Góngora, Garcilazo de la Vega y Miguel de Cervantes. A este período se lo conoce como el Siglo de Oro español. Los novelistas y poetas españoles han tenido influencia en la literatura mundial, incluso es un período tan difícil como la guerra hispanoamericana, se produjo el surgimiento de la Generación del 98. En artes plásticas, España ha estado influenciada por el arte griego, el cartaginés, el romano; durante la conquista árabe se construyeron mezquitas y edificios de corte musulmán. Los pintores como Goya y Velásquez aportaron nuevos conceptos, al igual que la generación de artistas del siglo XX, encabezada por Salvador Dalí y Pablo Picasso. En arquitectura, la obra de Gaudí ha sido alabada, y en cinematografía se destaca Luis Berlanga y recientemente Pedro Almodóvar, ganador del Oscar al mejor director, por su película Todo sobre mi madre.
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