China
Geog. Estado de Asia oriental; es el país más poblado del mundo, 1.286.975.500 hab. (2003 estimado). Gentilicio: chinos. Es el tercer país en superficie: 9.571.300 km2. Capital: Pekín. Geografía física y económica. Su relieve está escalonado alrededor del conjunto montañoso del Himalaya, Pamir, Tienshan y Altai, que forman la frontera occidental, en sentido descendente de O a E. Asia central china, situada en el primer nivel, está formada por grandes mesetas (Tíbet) de altitud superior a los 4.000 m, depresiones por debajo del nivel del mar (Tarim, Turfan) y grandes cadenas montañosas (Altyntagh, Kuenluen). El segundo nivel lo forman las mesetas de Mongolia interior, de 1.000 a 2.000 m de altitud, arenosas y áridas, y en el sur las mesetas de Shan-si y Shen-si, terreno de aluviones muy fértil. El tercer nivel, por debajo de los 1.000 m, se abre al Pacífico y corresponde a la China Oriental. Una de las zonas más fértiles del planeta es la constituida por las llanuras de Manchuria, al noreste de China Septentrional, la cuenca media y baja del Yang Tsé-kiang y las llanuras ribereñas de China Meridional. El clima está determinado por los monzones. En el norte hay un clima templado continental: inviernos secos, fríos y veranos cálidos con frecuentes lluvias. La China central es la zona de los desiertos de Gobi y Taklamakan, de clima continental. En el sur, el clima es tropical, húmedo y con inviernos muy suaves. Los bosques de coníferas y abedules, los bosques caducifolios, las praderas de suelos negros y la vegetación subtropical (bambú, morera) constituyen la riqueza vegetal de China. En la China interior predominan los territorios esteparios. El río Yang Tsé-kiang es el más largo de Asia, y el Sikiang el único río importante de China del sur. China tiene una población de más de 1.300 millones de habitantes. Sin embargo, sólo 6% pertenece a una etnia diferente. Esto ha permitido mantener la unión política, pues en la larga historia de China pocas veces el país se ha visto fragmentado. Desde los años 50, los avances logrados en higiene y servicios médicos permitieron disminuir la mortalidad infantil, lo que se tradujo en un crecimiento acelerado de la población, que en 1980 superaba los mil millones. Una fuerte campaña gubernamental para contener el crecimiento demográfico ha permitido a China estabilizarse, al punto de que en 2015 la India le superará en población. Luego de la Segunda Guerra Mundial, la economía china estaba atrasada cien años con respecto a las potencias occidentales. El programa de economía dirigida, puesto en marcha por el gobierno de Mao Zedong, intentó modernizar la agricultura e iniciar el desarrollo industrial, pero las diferencias ideológicas con la Unión Soviética acabaron con la ayuda rusa; con la muerte de Mao Zedong los dirigentes chinos, encabezados por Deng Xiaoping desarrollaron un modelo económico de corte capitalista, al tiempo que mantuvieron la política comunista. En los años 80 se permitió a empresas extranjeras instalar fábricas para aprovechar la económica y abundante mano de obra china. El modelo generó un crecimiento sostenido, por encima de 10% desde 1990, lo cual ha producido una expansión de la economía china, que en 2004 se convirtió en la cuarta economía mundial. El crecimiento produjo cambios en la economía mundial, pues su creciente industria absorbió enormes cantidades de materias primas, incrementando los precios y haciendo que cada vez más empresas de Europa, Japón y EE.UU. se instalen en el país. Historia. La primera dinastía, llamada dinastía de los Xia, sólo se conoce por los relatos y mitos, debió desarrollarse hacia el II milenio a.C. La dinastía Shang es la primera de la que se tienen registros arqueológicos, y gobernó el país entre 1766 y 1122 a.C. Durante este período se desarrolló la escritura, la fundición en bronce y un sistema de gobierno. Le siguió la dinastía Zhou, entre el 1100 y el 249 a.C. En este lapso surgieron escuelas filosóficas, desarrollándose el taoísmo y el confucionismo. Entre los famosos pensadores de esta época figuraban Confucio, Laozi, Mencio y Sum Wu. A partir de la dinastía Qin, China pasó un largo período de feudalismos, y a su caída, en el 210 a.C. nació la dinastía Han, la cual organizó un Estado teocrático y reforzaron las construcciones en la Muralla China. En 220 el levantamiento de los turbantes amarillos acabó con la dinastía Han, y el país se dividió en tres reinos: Wei, Shu y Wu. Hacia el 589 el país fue reunificado nuevamente por la dinastía Sui, pero su dominio fue corto debido a la inestabilidad interna y a invasiones de extranjeros. Fueron reemplazados por la dinastía Tang que gobernó entre 618 y 907. Este período fue grandioso para China, pues se revitalizaron las artes y el comercio. La fabricación de papel, la imprenta, la brújula y la pólvora; los cuatro grandes inventos de la nación china durante las dinastías Song (960-1279) y Yuan (1271-1368) fueron una contribución trascendental para la civilización humana. En 1280 comenzó entonces la dinastía mongol de los Yuan que gobernó hasta 1368, cuando fue derrotada por fuerzas autóctonas y se estableció la dinastía Ming, derrocada por la dinastía Qing, de origen manchú. En sus comienzos lograron incorporar a su reino Manchuria, Taiwan, Mongolia y el Tibet, pero hacia el siglo XIX las presiones de los países europeos pusieron en evidencia el atraso tecnológico chino. Inglaterra, Francia, Holanda, Bélgica y EE.UU. aprovecharon esa debilidad para tener concesiones económicas y privilegios militares, los cuales hicieron de los emperadores chinos unos títeres sin poder. En 1911, la revolución de Sun Yat-sen proclamó la república. En 1928 Chiang Kai-chek logró dominar el país, combatiendo contra los comunistas liderados por Mao Zedong, quien se vio obligado a marchar hacia los confines más occidentales para evitar su aniquilación. En 1932 Japón invadió Manchuria, y en 1937 declaró la guerra a China conquistando vastos territorios. Chiang Kai-chek se refugió en el oeste del país, apoyado por algunos países occidentales. Cuando Japón atacó Pearl Harbor en diciembre de 1941, China declaró la guerra al eje y recibió ayuda de los aliados. Al finalizar la guerra, China había recuperado sus territorios pero se vio envuelta en una guerra civil entre las tropas de Chiang Kai-chek y los comunistas, quienes lograron vencer en 1949. Los nacionalistas se refugiaron en Taiwan. China concentró su esfuerzo en conseguir un país autosuficiente y en mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Mao tomó una línea radical, cerrando las universidades, saqueando los templos y negando libertades al pueblo. A la muerte de Mao los comunistas moderados, encabezados por Zhou Enlai y Deng Xiaoping, lograron imponerse sobre la línea radical dirigida por Jiang Ping, esposa de Mao. A partir de 1977, con Deng a la cabeza, China inició un proceso de reconstrucción económica que surtió efecto. Cientos de estudiantes exigieron mayores libertades en la plaza de Tianamen en 1989, pero fueron reprimidos por las fuerzas gubernamentales. A la muerte de Deng le sucedió Jiang Zemin como nuevo líder de China, realizando reformas económicas profundas que permitieron un crecimiento acelerado a partir de 1993, y que continúa a mediados de la primera década del siglo XXI. Hacia 1998 comenzaron a privatizarse algunas empresas estatales, y en 1999 Gran Bretaña devolvió el protectorado de Hong Kong. En los últimos años se han presentado tensiones con EE.UU. por el problema de Taiwan, que China reconoce como suya, y por incidentes de espionaje en ambos sentidos, pues los chinos han sido acusados de robar secretos nucleares y los norteamericanos perdieron un avión espía que fue obligado a aterrizar por cazas chinos. Hu Jintao sustituyó a Jiang Zemin en noviembre de 2002 en el puesto de Secretario General del Partido y el 15 de marzo de 2003 se convirtió en Presidente de la República Popular. China comenzó una política exterior centrada en estrechar los lazos con economías en desarrollo, como India, Brasil, Indonesia y México, importantes productores de materias primas que la industria china consume con voracidad. El crecimiento chino ayudó al crecimiento global y muchas empresas norteamericanas, europeas y japonesas encontraron en China un mercado en crecimiento que les permite mejorar sus utilidades. La demanda de materias primas por parte de la economía china ha producido incrementos en el precio de las materias primas. Hu consiguió finalmente relevar a Jiang como jefe de las fuerzas armadas en septiembre de 2004, lo que dio mayor firmeza a su autoridad. La falta de libertades políticas en China no mejoró desde que ascendió al poder. También se le ha reprochado su política de “mano dura” con el Tíbet durante su gobierno. Hacia mediados de 2004 el precio del petróleo subió, debido al incremento de la demanda, especialmente del mercado chino, lo que podría ocasionar una recesión mundial. En 2005 se identificaron brotes de la llamada fiebre aviar o del pollo, en provincias del sur de China y en otros países de Asia que generaron alarma mundial. En 2006 China finalizó la construcción del dique más grande del Mundo conocido como “Las tres gargantas” con 2.309 m de longitud y 7.85 m de altura. Hu Jintao fue reelegido en marzo de 2008 presidente del país por un segundo mandato de cinco años en la Asamblea Nacional Popular China. Esto se produce cuando la región autónoma del Tíbet vive los disturbios más graves de los últimos 20 años. A pesar de las desigualdades sociales, el desempleo y la corrupción, China se ha mantenido relativamente estable durante los últimos 25 años. La organización de los Juegos Olímpicos “Beijing 2008” y la Exposición Mundial “Shanghai 2010” son considerados estímulos y estabilizadores para los siguientes años.
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