Chile
Geog. Estado de América del Sur. Limita al N con el Perú, al NE con Bolivia y Argentina, al E con Argentina, al O con el océano Pacífico, y al S con el polo sur. Superficie: incluido el territorio chileno antártico, 2.006.096 km2. La superficie continental americana es de 756.096 km2, reivindica 1.250.000 km2 de la Antártida. 15.665.216 hab. (2003 estimado) Gentilicio: chileno. Capital: Santiago, con 4.385.481 hab.Geografía física y económica. País de peculiar configuración geográfica, su longitud N-S es de 4.270 km, mientras que su anchura máxima es de 445 km. A los 52º21’ lat. Sur (Estrecho de Magallanes). Posee todos los climas, desde el tropical, en el N, hasta el polar en el S, destacando la suavidad y dulzura del clima de su zona central. Hay dos sistemas montañosos longitudinales: la cordillera de la Costa y la gran cordillera de los Andes; entre ambos sistemas se extiende una depresión intermedia que adquiere diversos nombres según van cambiando la altitud y el clima. Así, se distinguen tradicionalmente cuatro grandes regiones naturales: 1. Norte Grande. En esta región se manifiesta nítidamente el esquema típico del país: los Andes, la depresión intermedia y la cordillera de la Costa. Es una superficie desértica y seca, con algunos oasis donde jamás llueve. 2. Norte Chico o zona de los Valles Transversales. Aquí termina el desierto y aumentan progresivamente, hacia el S, las precipitaciones. Desde los Andes se desprenden, de trecho en trecho, complejos montañosos que alcanzan hasta la cordillera de la Costa (los «valles transversales»), rompiendo el esquema general antes descrito. La principal riqueza de la zona sigue siendo minera, aunque ya se desarrolla una importante agricultura de regadío en los valles y de secano en las laderas. 3. Zona Central. Se extiende desde el cordón transversal de Chacabuco hasta Puerto Montt, donde el Valle Central, que ha ido descendiendo paulatinamente, se hunde en el mar. Esta zona natural abarca el 32% de la superficie continental americana de Chile y en ella vive el 88% de la población, con la capital (Santiago) y el principal puerto (Valparaíso). 4. Zona de los canales. Se inicia en Puerto Montt y termina en las islas de Diego Ramírez. Sus características son la anfractuosidad, los fiordos, islas, archipiélagos, canales, cumbres, ventisqueros, glaciares y la lluvia casi constante. En el extremo sur, en la Patagonia y en Tierra del Fuego, el territorio chileno se extiende al este de la cordillera de los Andes, en tierras excelentes para el pastoreo. El extremo sur posee también una importante riqueza petrolera. 5. Además de las cuatro regiones naturales, una última categoría incluye el Territorio Antártico y las Islas. El territorio antártico chileno se sitúa entre los meridianos 53 y 90’ 0. Entre las numerosísimas islas, destacan la de Pascua o Rapa Nui, a 3.700 km de la costa chilena, y el archipiélago de Juan Ferrnández, frente a La Serena. La actividad minera es una de las más importantes del país, pues tiene enormes recursos de cobre, hierro, manganeso y aluminio. El modelo económico neoliberal, implementado durante la dictadura de Augusto Pinochet, creó condiciones favorables para el desarrollo de la industria manufacturera y de servicios. En 2003, Chile firmó el tratado de libre comercio con los países del TLC (Estados Unidos, México y Canadá) y muchos industriales ven oportunidades para que el país continúe creciendo a buen ritmo. Historia. El territorio chileno fue habitado por los araucanos, quienes resistieron ferozmente a los incas y los conquistadores españoles. La conquista del territorio se llevó a cabo entre 1540 y 1599. Se fundaron numerosas ciudades como Santiago, La Serena, Concepción, Valdivia, entre muchas. La zona fue dirigida por un gobernador enviado desde España, y al producirse la invasión de Napoleón a España, y la subsiguiente abdicación de Carlos IV, el país aprovechó para declarar su independencia el 4 de julio de 1811. Pero los españoles regresaron en 1814, reinstaurando el sistema colonial. La guerra de independencia comenzó cuando Bernardo O´Higgins cruzó los Andes y venció, en la batalla de Chacabuco, a los realistas. La república chilena comenzó con anarquía, se sucedieron varios gobiernos hasta que finalmente se redactó la Constitución conservadora de 1833. Durante esta época se produjo la guerra contra la Confederación Perú-Bolivia, entre 1837 y 1839, de la cual Chile salió victorioso. La etapa de los gobiernos liberales, de Federico Errazuriz Zañartu, 1871-1876, Aníbal Pinto Garmendia, 1876-1881, Domingo Santa María 1881-1886 y José Manuel Balmaceda, 1886-1891, permitieron modernizar las instituciones del país. Se presentó una nueva guerra con Bolivia por el control de las salitreras, de la cual Chile resultó nuevamente vencedora, ocupando el territorio costero de Bolivia. Terminada la guerra vino la contrarrevolución al gobierno progresista de José Manuel Balmaceda, quien tenía la idea de repartir parte del botín de guerra en muchos sectores de la población, pero los intereses de los ricos mineros lo impidieron, y Chile se sumió en una guerra civil. El orden se restableció con la disminución de los poderes presidenciales y el aumento de los del parlamento, período que se extendió desde 1891 hasta 1925. Entre 1925 y 1973 se presentó un aumento sostenido del nivel de vida, mejoras en educación y en la salud. Simultáneamente se da un proceso de industrialización y se acometen grandes obras públicas. Los gobiernos radicales se mantienen en el poder hasta 1952, con Juan Antonio Ríos y Gabriel González Videla. Posteriormente vino el gobierno populista de Carlos Ibáñez del Campo y el de Eduardo Frei Montalva, representante de la democracia cristiana, que llegó al gobierno sin alianzas, con el sólo apoyo de su partido, que logró la mayoría parlamentaria. El socialista Salvador Allende Gossens ocupó el cargo en 1970, gracias a una alianza partidaria llamada Unidad Popular-U. P. Allende profundizó la reforma agraria y nacionalizó las minas de cobre, pero cuando intentó estatizar la empresa y la banca vino el boicot de la derecha económica y política. Chile se vio envuelta en graves disturbios, desabastecimiento, colas, inflación, y el 11 de septiembre de 1973 se presentó el golpe de estado de Augusto Pinochet, en el cual Allende murió en el Palacio de la Moneda. Pinochet gobernó hasta 1989, asumiendo un modelo neoliberal que permitió el crecimiento del país. Ese año asumió la presidencia Patricio Aylwin, quien acometió un mandato de transición. En 1993 asumió Eduardo Frei Ruiz, logrando afianzar la democracia. A principios de 1998, en medio de duras críticas y acusaciones contra Augusto Pinochet, senador vitalicio, el presidente Eduardo Frei destituyó a su ministro de Defensa, Edmundo Pérez Yoma, por mantener una postura demasiado cercana al ex general. En ese mismo año, cuando Pinochet viajó a Europa para someterse a exámenes médicos, fue detenido por las autoridades inglesas. El juez español Baltasar Garzón lo pidió en extradición para juzgarlo por los crímenes cometidos durante la dictadura. Se produjo una crisis diplomática que terminó el 11 de enero de 2000, cuando el ministro británico de Interior, Jack Straw, decidió que Pinochet no se encontraba en condiciones físicas para someterse a juicio, debido a su enfermedad. Ese mismo año, la Suprema Corte de Chile sentenció que Pinochet había perdido su inmunidad, y fue llamado a responder por su participación en las “caravanas de la muerte”, escuadrones aéreos que arrojaban a los opositores al mar desde aviones militares. En las elecciones de 2000 fue elegido presidente Ricardo Lagos Escobar, quien logró la entrada del país al TLC en 2003. En agosto de 2004, una alianza entre los presidentes Alejandro Toledo, de Perú, y Carlos Mesa, de Bolivia, le quitó a Chile la posibilidad de un excelente negocio con las exportaciones del gas boliviano. Bolivia ha presionado a Chile para que acepte la entrega de una franja de tierra que le permita la salida al mar. Mientras tanto, el gobierno chileno ha iniciado contactos diplomáticos, y en 2004 inició el fortalecimiento de sus fuerzas armadas, fuertemente reducidas desde el fin de la dictadura. Una mujer chilena que sufrió junto con su familia las consecuencias del régimen militar en los 70, fue elegida como la primera mujer presidenta del país en 2006: Michelle Bachelet.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.