Bolivia
Geog. Ocupa la parte centro oriental de América del Sur. 1.098.581 km² y 7.715.000 h. Lenguas oficiales: español, quechua y aimará. Unidad monetaria: boliviano. Capital legislativa: Sucre; capital administrativa y sede del Gobierno: La Paz. Geografía física y económica. Como las tierras andinas (1/3 del país) albergan el 80% de la población, Bolivia aparece como una nación típicamente andina. Fisiográficamente se pueden distinguir tres regiones: el altiplano, elevada meseta (3.000- 4.000 m) entre las cordilleras Occidental y Oriental o Real, de clima continental árido, endorreica en su sector central (salares Uyuni y Coipasa y lagos Poopó y Titicaca) y de gran riqueza minera; una región intermedia agrícola, en la vertiente este de los Andes, formada por los valles y yungas de clima templado y subtropical respectivamente, y por último, las extensas llanuras (2/3 partes del país), de clima tropical, con una importante estación lluviosa que disminuye de norte (cuenca del Amazonas) a sur (cuenca del Paraguay). Los amerindios constituyen el 42% de la población; los mestizos, el 30%; y los criollos y europeos, el 28%. Administrativamente está dividida en 9 departamentos. El 43% de la población activa se dedica a la agricultura (cereales, patatas y quinua en el altiplano; café, algodón, caña de azúcar, tabaco, frutales en las yungas, ganadería y explotación forestal en los llanos), pero la principal riqueza del país es minera: estaño, bismuto, plomo, cobre, cinc, plata y tungsteno en el altiplano; petróleo y oro en los llanos. Industrias metalúrgicas del estaño, alimentarias y refinerías de petróleo. Historia. La conquista colonial española del imperio inca culminó en 1533, bajo el reinado de Carlos I, quien dividió el territorio en dos partes: Nueva Castilla (Perú), concedida a Pizarro, y Nueva Toledo (Bolivia), para Almagro. Pero el descubrimiento de importantes minas de plata en Porco y Potosí, territorio de Almagro, provocó una serie de rivalidades que obligaron a la intervención de la Corona. En 1559 se creó la Audiencia de Charcas, que comprendía parte del territorio boliviano, dividida en las gobernaciones de Chuquisaca, La Paz, Potosí y Cochabamba, y las provincias de Moxos y Chiquitos. Esta Audiencia tuvo una existencia muy agitada, por las continuas insurrecciones indias (descendientes de Tupac Amaru) y las pugnas intestinas entre los criollos y los residentes españoles: las insurrecciones de 1780 y 1781 presagiaban ya la independencia. El no reconocimiento de la Junta Central de Sevilla por la Audiencia de Charcas culminó, en 1809, con la insurrección de La Paz, con fines independentistas, organizándose una Junta Tuitiva presidida por Murillo, pero las tropas realistas enviadas desde el Perú sofocaron la rebelión. En 1810 estalló la revolución en Cochabamba, que se extendió rápidamente por todo Charcas, cuyo territorio quedó adscrito a la Junta de Buenos Aires, fundándose las Provincias Unidas del Río de la Plata. Ante esta amenaza, el Gobierno de Lima llamó a Bolívar en 1823, quien liberó la ciudad. En 1825, el general Sucre ocupó La Paz al frente de las fuerzas revolucionarias. Ese mismo año, la Asamblea Constituyente proclamó la República Bolívar, solicitándole a él la redacción de una Constitución. El proyecto de Bolívar acerca de una Confederación peruboliviana provocó un enfrentamiento entre ambos países, que culminó en 1828 con la renuncia de Sucre y la invasión de Bolivia por las tropas peruanas de Gamarra, quien nombró presidente a Blanco. En 1930 una revolución popular llevó al poder a D. Salamanca (de la fracción de los republicanos genuinos). Éste declaró la guerra a Paraguay en 1932 (guerra del Chaco), de efectos desastrosos para Bolivia. Después del golpe del comandante Villarroel (1943) accedió al poder el Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), y su líder V. Paz Estenssoro ganó las elecciones de 1951. Como el gobierno saliente se negaba a reconocer su derrota, estalló una revolución popular, y en 1952 Paz Estenssoro pudo asumir la presidencia y realizar una serie de reformas radicales, apoyado por los sindicatos mineros, y una reforma agraria. En las elecciones de 1956 venció Siles Zuazo, hombre fuerte del MNR. En 1960 fue elegido nuevamente Paz Estenssoro, con Lechín de vicepresidente. El general Barrientos, elegido presidente (1966), combatió a las guerrillas del Che Guevara, quien fue capturado y ejecutado. Muerto Barrientos en accidente (1969), le sustituyó Siles Salinas, que ese mismo año fue derrocado por el general Ovando, y éste por el general Torres (1970). El gobierno izquierdista de éste provocó el golpe de Estado del general Bánzer (1971). Forzado por la presión interior e internacional, Bánzer convocó a elecciones (1978), en las que triunfó Siles Zuazo, pero el candidato de Bánzer, general Juan Pereda, dio un golpe y se hizo con el poder. Un nuevo golpe militar derrocó a Pereda, sustituyéndolo por el general David Padilla, quien convocó a elecciones para julio de 1979. Siguió el golpe del coronel Natusch, quien abandonó el poder; Lydia Gueiler, presidenta de la Cámara de Diputados, fue nombrada presidenta provisional de la República (17 noviembre) y convocó a elecciones para enero de 1980. Venció en ellas el partido de Siles Zuazo. Sin embargo, el 17 de julio otro golpe militar llevó a la presidencia al general García Meza. Después de un nuevo golpe encabezado por Natusch (agosto 1981), los generales Celso Torrelio y Guido Vildoso se hicieron con el poder. El fracaso de su política hizo que los militares devolvieran el poder al Parlamento, elegido en 1980, y éste dio la presidencia a Siles Zuazo (octubre de 1982). Siles no logró resolver la crisis y convocó a elecciones para julio de 1985. En ellas, Hugo Bánzer venció por escaso margen a Paz Estenssoro, pero fue éste, gracias al apoyo de la izquierda, el que accedió a la presidencia de la República. En 1989, fue elegido presidente Jaime Paz Zamora, apoyado por el partido de Bánzer. En 1993, Gonzalo Sánchez de Lozada, que ya había obtenido el mayor número de votos en las elecciones anteriores, fue designado presidente. H. Bánzer accedió por primera vez a la presidencia por la vía democrática, tras su triunfo en las elecciones de 1997. En junio de 1999, Banzer hubo de cambiar a la mitad de los miembros de su gobierno, tras un grave escándalo que salió a la luz cuando, ese mismo mes, se produjo la inesperada renuncia del ministro del Interior Guido Nayar, quien criticó la corrupción e ineficacia gubernamentales. En julio de 2001, cuando el presidente Banzer renunció a la presidencia por el diagnostico de un cáncer, la asumió el vicepresidente de la República. Sánchez de Lozada ganó las elecciones de 2002, pero en febrero de 2003 el presidente anunció que privatizaría las reservas de gas. Estas medidas fueron impopulares y desataron protestas en todo el país, las cuales fueron encabezadas por el líder indígena Evo Morales; las manifestaciones hicieron que el presidente Sánchez de Lozada renunciara. Carlos Mesa, el vicepresidente, asumió la presidencia. En 2004 se volvió a hablar sobre el tema de la salida al mar, pues el gobierno inició una fuerte campaña diplomática para conseguir apoyo en la comunidad internacional. Por otra parte, negoció con Perú un acuerdo para exportar el gas boliviano utilizando los puertos peruanos, en vez de los chilenos, como una medida de presión para forzar a Chile a devolver el puerto de Arica. Las expectativas de Bolivia están centradas en la explotación de gas, pues se calcula que el negocio puede generar ingresos superiores a los 5 mil millones de dólares en un término de 10 años, lo que supondría un alivio a las débiles finanzas del país. En 2005, Evo Morales, ganó las elecciones convirtiéndose en el primer presidente indígena de su país. En los primeros meses de su gobierno definió una política exterior contraria a los intereses económicos de Estados Unidos y consolidó alianza con Venezuela. Siguiendo su plataforma electoral, el presidente anunció la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos, ésta es la tercera nacionalización de los energéticos en la historia del país. Arte y literatura. Siglo XVIII: fase de gestación. Siglo XIX, primera mitad: romanticismo. Poesía: Bustamante y Tovar. Teatro: Reyes Ortiz (Plan de una representación, 1857). Primer brote novelístico: García Caballero, Terrazas. Segunda mitad: paulatina desaparición del espíritu romántico y crecimiento de la conciencia nacional: Moreno y Vaca Guzmán. Costumbrismo: Lucas. Premodernismo: Zamudio. Nacimiento de una narrativa naturalista de denuncia social. Tendencia indigesta: O’Connor y Arguedas. Siglo XX: continuación del naturalismo (Mendoza y Chirveches). Triunfo del modernismo: R. Jaimes Freyre, Tamayo y Reynolds. Posmodernismo y vanguardismo. Poesía: Campero y Cerruto. La generación del 32 y la guerra del Chaco. Novela: Céspedes, Guzmán y Cerruto. Ensayo: Díez de Medina.
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