blasón
1. m. Arte de explicar y describir los escudos de armas de cada linaje, ciudad o persona. 2. Cada figura, señal o pieza de las que se ponen en un escudo. 3. Escudo de armas. 4. Honor o gloria. 5. hacer uno blasón. fig. Blasonar, jactarse. 6. Historia Heráldica: El escudo heráldico tuvo su origen en el usado por los guerreros desde la más remota antigüedad. Para las “posiciones del escudo”, o sea, los distintos lugares que en él puede ocupar una figura o signo, se le supone dividido en tres fajas horizontales, con la denominación de “jefe de escudo” para la superior; “corazón”, “ombligo” o “punto de honor” para la del centro, y “punta de escudo” para la inferior. Cada faja tiene, así mismo, tres dimensiones. Las correspondientes a la faja superior toman el nombre de: “centro del jefe”, la central; “cantón diestro”, la de la derecha, y “cantón siniestro”, la de la izquierda. En la correspondiente a la faja del centro, se llaman: “corazón” u “ombligo”, a la división central, y “cantón o flanco diestro” y “cantón o flanco siniestro”, a las otras dos. Y por último, la faja inferior, o “punta”, tiene también la parte central y los dos cantones. Se emplean siete colores, de los cuales dos corresponden a los metales oro y plata, representados por colores o bien rayado convencional. Así, color rojo (gules), o rayado con líneas verticales; azul (azur), o rayado con líneas horizontales; negro (sable), o rayado cruzado; verde (sinople), rayado oblicuo de derecha a izquierda; violado (púrpura), o rayado contrario al anterior. El empleo de estos colores no excluye otros necesarios para representar a los animales, plantas, astros y objetos, pero es regla absoluta no colocar metal sobre metal, ni esmalte sobre esmaltes. Inglaterra ha añadido a estos cinco colores otros tres diferentes: el anaranjado, el sanguíneo y el leonado. Todo blasón se compone esencialmente del fondo, y sobre éste, de las figuras representativas de un hecho memorable, o bien de emblemas de guerra, de la justicia, la ciencia, etc. Se distinguen cuatro clases o especies de figuras heráldicas, naturales, artificiales y quiméricas. Las primeras consisten en particiones del escudo en fajas, barras o bandas, trazadas sobre su campo, y se llamaban de “escudo cortado” cuando una línea horizontal lo divide en dos partes iguales; “escudo partido”, cuando lo verifica una línea vertical; “tronchado”, si la línea está inclinada de derecha a izquierda; “tajado”, si lo está a la inversa de la anterior; “cuartelado en cruz”, cuando está dividido en líneas horizontales y verticales, quedando el escudo dividido hasta 32 cuarteles, que es el máxi-mo que admite la heráldica. Las figuras naturales comprenden todos los cuerpos que pertenecen a la creación. Las artificiales las constituyen un numeroso grupo formado por poblaciones, coronas (de barón, vizconde, conde, marqués, duque, infante, real, imperial abierta y cerrada); castillos, torres, armas, puentes, barcos, columnas, y todo lo que pueda guardar alguna relación con el primitivo objeto del blasón. Las figuras quiméricas son monstruos y figuras ideales, como el águila de dos cabezas, los dragones, la hidra, las sirena, la arpía, el ave fénix, el unicornio, la esfinge, el centauro, etc.
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