Bélgica
Geog. Reino de Europa occidental, fronterizo con los Países Bajos, Francia, Alemania y Luxemburgo; 30.528 km² y 10.289.088 hab. (2003 estimado). Capital: Bruselas. Lenguas oficiales: flamenco, francés y alemán. Religión, católica en su mayoría. Unidad monetaria: euro. Geografía física y económica. Dividido en dos regiones naturales: al N, Baja y Media Bélgica, zona de llanuras, costas de dunas y bajas mesetas, y al S, Alta Bélgica, constituida por las mesetas de las Ardenas, con dos grandes cuencas hulleras, la de Lieja al E y la de Mons y Charleroi al O. Clima de tendencia continental, cuanto más al E. Precipitaciones regulares, entre 600-800 mm. Los ríos principales, el Escalda y el Mosa, desembocan en el mar del Norte; son navegables en la mayor parte de su curso, y están unidos por canales. Puertos: Amberes, Gante, que comunica con el mar por canales, y Ostende. Aeropuerto internacional. Su red de ferrocarriles es la más densa del mundo. Tres regiones: Flamenca, Valona y Bruselas, capital, dotadas de amplia autonomía y de representación propia en las instituciones del Estado. Industria metalúrgica, forestal, linera y algodonera. En las cuencas hulleras, industrias pesadas y químicas. Historia. En el siglo V fue ocupada por los francos, y más tarde incluida en el imperio carolingio. Durante la edad media fue un foco de continuas discordias, a causa de sus riquezas y de la prosperidad de su industria textil. En 1477 pasó a depender de la Casa de Habsburgo, y se inició una etapa de dominaciones: española (1528-1714), austriaca (1714-1795) y holandesa (1815-1830). A fines del siglo XVIII renació el sentimiento nacionalista, que abarcó a todo el territorio de los entonces llamados Países Bajos, hasta que en 1795 fueron anexionados a Francia por el gobierno revolucionario. El centralismo bonapartista supuso el final del feudalismo y la unificación administrativa de Bélgica, pero en el Congreso de Viena se creó el Reino de los Países Bajos, por el que quedaba sometida a los neerlandeses. En 1830 se produjo la rebelión de Bruselas, y en 1831 se constituyó el Reino de Bélgica como monarquía parlamentaria. A finales del siglo XIX se formaron diversos partidos políticos, que en lo sucesivo se turnarían en el poder. El Tratado de Berlín (1885) reconoció la soberanía belga sobre el territorio africano del Congo, adjudicándolo en propiedad privada al monarca belga, que éste cedería a la nación en 1908. A pesar de su neutralidad en la primera guerra mundial, fue invadida por las tropas alemanas (1914). Por el Tratado de Versalles le fueron otorgados como compensación los territorios alemanes de Eupen y Malmédy, y en África la zona de Ruanda. Inicialmente neutral en la Segunda Guerra Mundial, de nuevo fue invadida por los alemanes, hasta 1944, en que fue liberada. En 1948, Bélgica entró a formar parte del Benelux (con los Países Bajos y Luxemburgo); en 1949 en la NATO, y en 1957 en la CEE. En 1960 tuvo que conceder la independencia al Congo, lo que provocó una gran recesión económica. En las décadas siguientes prosiguieron los conflictos étnico-lingüísticos entre valones y flamencos. En 1980 se promulgaron sendos estatutos de autonomía para Flandes y Valonia; en 1989 se formó el primer gobierno autónomo de Bruselas, y en 1993, en virtud de la nueva Constitución, Bélgica quedó definitivamente constituida como un Estado federal. En 1994, la muerte del presidente de Ruanda en un accidente aéreo desencadenó una sangrienta guerra civil entre las tribus tutsi y hutu en la que posiblemente murieron un millón de personas. Las tropas belgas desempeñaron un papel destacado en los intentos iniciales de la ONU por finalizar el enfrentamiento étnico. Tanto el partido del primer ministro Dehaene, como las otras tres formaciones políticas que integraban la coalición gubernamental (en la que estaba incluida el partido socialista) fueron derrotados en las elecciones legislativas del 13 de junio de 1999, por lo cual Dehaene presentó su dimisión y fue sustituido un mes después al frente del gabinete por el liberal Guy Verhofstadt, quien puso así fin a 41 años de participación de los socialcristianos en el gobierno belga. En el 2001, el país jugó un rol definitivo en el sistema internacional, al condenar, por medio de sus cortes, a 4 ruandeses por su responsabilidad en las masacres del pueblo Tutti en Rwanda. Hacia 2003, la coalición del primer ministro Verhofstadt obtuvo una gran victoria en las elecciones nacionales, dando comienzo a su segundo período. A lo largo del 2004, Verhofstadt ha llevado a cabo escandalosas reformas, como la legalización del matrimonio gay, la eutanasia y la marihuana. Entre 2005 y 2006 el Consejo de la Unión europea reunido en Bruselas, analiza la situación del Tratado Constitucional Europeo, por las limitaciones que tuvo cuando se presentó en todos los países para ser aprobado. El 20 de marzo de 2008, fue designado Primer Ministro el político democristiano flamenco Yves Leterme, poniendo fin a más de nueve meses sin gobierno poselectoral.
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