baile
1. m. Serie de mudanzas que hacen los que bailan. Se conocen con nombres particulares como vals, rigodón, fandango, etc. 2. Festejo en que se juntan varias personas y se baila. 3. Local o recinto destinado a que baile la concurrencia. 4. Espectáculo teatral en que se representa una acción por medio de la mímica y se ejecutan varias danzas. 5. Germ. Ladrón. 6. fam. Error que consiste en invertir el orden de dos cifras o dos letras. 7. Historia: Desde los tiempos primitivos el hombre ha expresado colectivamente sus emociones, alegría o angustia mediante ademanes y gestos, acompañados de voces. Esta expresión de los sentimientos más profundos o avasalladores constituyeron la base del rito de quedar absortos en ciertos estados espirituales, durante los cuales el tiempo y la realidad toda cobraban un sentido especial, sagrado. Mediante el ritmo, que pudo unir y separar las voces y gestos unánimes de muchas personas en un todo ordenado y más poderosamente emotivo, el hombre primitivo descubrió el baile como hierofanía, es decir, como un modo de enfrentarse al misterio de la realidad invisible de las emociones sagradas. Después, al disponer de cadencias, instrumentos sonoros capaces de producir melodía, y armonía, las evoluciones y movimientos comenzaron a ser medidos por compases y siguieron formas preestablecidas. La mayor parte de los filósofos de la cultura consideran que el baile es tan antiguo como el mismo hombre; con la música forma un todo, por ser ambas cosas (movimientos y música) partes integrantes de él. En la historia antigua los monumentos y los textos de todos los tiempos nos dan testimonio de la existencia de la danza. Ya en las pinturas rupestres del paleolítico se muestra abundancia de escenas de rituales mágicos, celebraciones y ceremonias religiosas en las cuales aparecen personajes danzantes. En el orden histórico de la civilización más antigua, aparecen los egipcios en las pinturas de Menfis y de Tebas representando bailarines. En la Grecia antigua se daba tanta importancia al baile que formaba parte de la educación, y con verdadero apasionamiento se entregaban a este ejercicio los individuos de todas las clases sociales y de todas las ciudades, pueblos y aldeas. El baile y la música figuraban en todas las ceremonias de los sacrificios, y los bailes lograron particularmente alcanzar una perfecta organización técnica. En cuanto a Roma, en sus primeros tiempos y durante largo tiempo, ningún ciudadano romano tomaba parte en una danza si no era sagrada. El baile se consideraba frívolo, como algo indigno. Sin embargo, al cabo de unos años llegaron a conceder honores a los bailarines que en algunos casos fueron considerados como héroes, y por su prestigio alcanzaron influencia en los negocios de la república romana. Con relación a los primitivos tiempos cristianos, hasta llegar al siglo IV con el triunfo de la Iglesia, la danza no parece haber sido objeto de disposiciones litúrgicas; pero por la fuerza de la fe profesada con expansión, la danza penetró en ocasiones en las costumbres cristianas, llegando a introducirse en los ritos de la Iglesia hasta el siglo VI, en que quedó separada de ella y tomó el carácter de exclusivo pasatiempo mundano. En la edad media la danza fue la diversión general de todas las clases sociales, particularmente al final de todas las fiestas. El Renacimiento trajo consigo nuevos estilos en la danza, ofreciendo en el siglo XVI los bailes de sociedad y los de teatro al lado de los populares, perpetuados en los regionales y folclóricos. Muchas sectas cristianas incluyen el baile en sus ritos aun en nuestros tiempos, sobre todo en Estados Unidos, donde el baile establece un vínculo entre la religiosidad de los negros y su expansión emotiva a través del jazz. Finalmente, estamos presenciando, en los últimos años de nuestro milenio, una creciente adhesión, próxima al misticismo, de los jóvenes de las grandes ciudades a los nuevos bailes que ya parecen ofrecer una clase de satisfacciones que va más allá de la sencilla diversión de antaño. 8. de botón gordo, de candil o de cascabel gordo. Festejo o diversión en que la gente vulgar o los que querían imitarla, se regocijaban y alegraban. de cuenta, baile de figuras. 9. de disfraces, baile de trajes. 10. de figuras, aquel en que los que bailan hacen distintas combinaciones y forman composiciones determinadas. 11. de máscaras, baile que se realiza en la época de carnaval, al que asiste la gente con disfraces. 12. de San Vito, cierta afección convulsiva, especialmente de los niños. Se llamaba así porque se invocaba a este santo para remediarla. 13. de trajes, aquel en que los asistentes van vestidos de máscara o disfrazados con trajes no habituales. 14. regional, baile popular de los que se conservan tradicionalmente en las distintas regiones. 15. Serio, el de etiqueta, por contraposición al que no la requiere. 16. Antiguamente, en la corona de Aragón, juez ordinario en ciertos pueblos de señorío.17.En Andorra, magistrado de menor categoría que la del veguer, encargado principalmente de fallar, oyendo asesor, en primera instancia. general. 18. Antiguamente ministro superior del real patrimonio. 19. local. El que en algunos territorios se entendía de lo tocante a rentas reales.
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