Pérgamo
ciudad de Misia, al noroeste de Asia Menor, cerca a la costa del mar Mediterráneo, que fue la capital del reino de P. La ciudad cobró importancia cuando Lisímaco, general macedonio, la escogió para hacer una fortaleza y guardar allí sus tesoros. Al morir Lisímaco, gobernó Eumenes I, 263-241 a. C., quien llevó el reino a la prosperidad. Le sucedió Atalo I Sóter, 241-197 a. C., quien venció a los gálatas y a Antióco III, rey seléucida, apoderándose del noroeste de Asia. Hizo alianza con Roma y convirtió a P. en centro artístico y literario de Asia Menor. Le sucedió su hijo Eumenes II, ca. 197-160 a. C., quien siguió con la política prorromana, lo mismo que con la actividad cultural. Construyó el altar a Zeus, y desarrolló la biblioteca creada por su padre, donde fundó una escuela de gramática, que rivalizó con la biblioteca de Alejandría, en Egipto. Esta política continuó bajo Atalo II Filadelfo, 160-138 a. C., y Atalo III, ca. 138-133 a. C., quien dejó a P. en herencia a Roma, y la ciudad se convirtió en una de las capitales principales de la provincia romana de Asia.
Una de las siete cartas del Apocalipsis de Juan va dirigida a la Iglesia de P., Ap 1, 11; 2, 12-17, donde P. es definida como el lugar “donde está el trono de Satanás”, pues en el año 29 a. C., se había construido en P. un templo dedicado al culto al emperador romano, además de lo levantados a otros dioses del paganismo, Ap 2, 12.
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