Manasés
me ha hecho olvidar. Nombre de varón. 1. Hijo primogénito de José y de la egipcia Asnat, hija de Poti Fera, sacerdote de On, nacido en Egipto, Gn 41, 50-51; 46, 20. Antes de morir, Jacob adoptó a M. y a Efraím, su hermano menor, como hijos suyos, Gn 48, 5. Al bendecir Jacob a los hijos de José, cruzó las manos, puso la derecha sobre la cabeza de Efraím y la izquierda sobre la de M., siendo el primogénito, Gn 48, 13-14. José quiso corregir a su padre, pero éste le respondió que lo sabía, que M. también sería grande, pero que lo sería más su hermano menor, y, así fue, la tribu de Efraím fue la más importante de las del Norte, del reino de Israel, Gn 48, 18-19. M. tuvo un hijo, Makir, Gn 50, 23.
La tribu de M. se asentó parte en Cisjordania entre la llanura de Yizreel y la montaña de Efraím, y parte en Transjordania, al sureste del lago de Genesaret. Gedeón y Yaír, jueces de Israel, pertenecían a esta tribu, Jc 6, 11; 10, 3. Muchos de la tribu de M. se unieron a David y llegaron a ser jefes en el ejército, 1 Cro 12, 20-22. Los de M. participaron en la reforma religiosa llevada a cabo por Asá, rey de Judá, 911-870 a. C, 2 Cro 15, 9; muchos acudieron a la convocatoria para celebrar la Pascua en Jerusalén, hecha por Ezequías, rey de Judá, 716-687 a. C., 2 Cro 30, 11. 2. M., rey de Judá, 687-642 a. C., hijo y sucesor de Ezequías, 2 R 20, 21; su madre se llamaba Jefsí Baj, 2 R 21, 1. Comenzó a reinar muy joven, y el suyo es el reinado más largo de Judá así como uno de los más perversos. Acabó con la reforma religiosa llevada a cabo por su padre, en su tiempo se dieron todas las abominaciones idolátricas de la época, cananeas, asirias, babilónicas; la adivinación, la astrología, el espiritismo, la nigromancia, un verdadero sincretismo religioso. Levantó altares paganos en el Templo, donde instaló una imagen de Aserá; construyó lugares altos. Incluso, llegó a arrojar su hijo a la pira de fuego. Además, fue cruel, inundó todo Judá de sangre de inocentes; según dice la tradición judía, martirizó al profeta Isaías, 2 R 21, 1-18; 2 Cro 33, 1-10.
En el relato de 2 Cro 33 11-20, se dice que M. fue castigado por sus maldades por Dios, que fue llevado prisionero por los asirios a Babilonia, en donde se arrepintió y oró, por lo que le fue concedido volver a su reino; que al recuperar su trono, fortificó a Jerusalén y llevó a cabo una reforma religiosa, destruyó los ídolos y los altares idolátricos; reconstruyó el altar de Yahvéh y ofreció sacrificios. Sin embargo, en documentos asirios consta que M. fue vasallo de Asarjaddón y Asurbanipal, pero no que hubiese estado cautivo en Babilonia, como tampoco se dice en Reyes.
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