Julio
centurión de la corte romana Augusta que llevó a Roma a Pablo como prisionero, y de quien se dice que se portó humanamente con el Apóstol. En este viaje, un viento huracanado dejó la nave a la deriva y días después encalló. Los soldados pensaban matar a los prisioneros para que no escaparan pero J., el centurión, se opuso y ordenó a quienes sabían nadar echarse al agua y ganar la orilla, mientras los demás lo hacían en tablones y sobre los despojos de la nave, y así alcanzaron las playas de la isla de Malta, Hch 27; 28, 1. Junco, planta de la familia de las juncáceas de tallos rectos, lisos y flexibles, hojas radicales, flores en cabezuelas y fruto capsular, que crece en sitios húmedos, Jb 8, 11; en los pantanos, a las orillas de los ríos, muy común en el Nilo, Ex 2, 3. Crece alto y densamente, Jb 40, 21. También se lee las palabra caña, carrizo, en vez de j. en muchos pasajes de la Biblia. Empleado para hacer cestos y embarcaciones ligeras, Jb 9, 26.
Yahvéh golpeará a Israel por su infidelidad, como una caña es sacudida por las aguas, 1 R 14, 15. En el oráculo contra Egipto, siendo en esta tierra abundante el j., dice le profeta que el Nilo se secará y se marchitará el j., Is 19, 6. Así como tras el juicio contra Edom, Jerusalén triunfará, lo que era desierto será fértil y “verdeará la caña”, Is 35, 7; figura ésta mesiánica. El rey Senaquerib le manda decir al rey Ezequías que su pretendida alianza con Egipto es como apoyarse en una caña rota que hiere la mano, 2 R 18, 21; Is 36, 6; Isaías condenó estas alianza, que eran muestra de desconfianza en Yahvéh. Esta fragilidad del tronco del j. es figura que sirve al profeta para significar la debilidad del apoyo de Israel, Egipto, Ez 29, 6.
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