Jefté
valiente guerrero, uno de los jueces menores, hijo de Galaad y una prostituta. Esta condición fue causa para que lo echaran de casa los dos hijos de la mujer de su padre, y J. debió irse a vivir al país de Tob, una región en el sur de Haurán y al noroeste de Galaad, donde se le unió una banda de gente miserable. Cuando los ammonitas atacaron a Israel, los ancianos de Galaad buscaron a J. en el país de Tob para que los acaudillara en la guerra contra los Ammón. J., tras reclamarles el haberlo echado de su tierra, aceptó con la condición de que si vencía el sería el jefe y el caudillo. J., entonces, hizo un voto a Yahvéh, según el cual ofrecería en holocausto lo primero que saliera de su casa, si vencía a los ammonitas. J. derrotó a los ammonitas en Aroer, y, al regresar a su casa en Mispá, salió primero su única hija. La hija de J. aceptó su destino, pidió a su padre que cumpliera el voto hecho a Yahvéh así como que la dejara vagar por las montañas con sus compañeras, durante dos meses, para llorar su virginidad. Al cabo de los dos meses la hija de J. regresó, y éste cumplió su voto, Jc 11.
Los de Efraím que querían la supremacía, se inquietaron por el poder adquirido por J. a raíz de su triunfo sobre los ammonitas y le hicieron la guerra, de la que salieron derrotados. Perecieron cuarenta y dos mil efraimitas. J. juzgó a Israel durante seis años, al cabo de los cuales murió y fue enterrado en Mispá, Jc 12.
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