Iscariote
sobrenombre del apóstol Judas, el que traicionó a Jesús, hijo de Simón I., Jn 6, 70. Sobre el significado de este apodo se han dado diferentes explicaciones. Tal vez, según la más aceptada, proviene de ish- Queryyot, que significa hombre de la ciudad de Queryyot, población moabita nombrada en Jr 48, 24; Am 2, 2. Otros interpretan las palabras como hombre de la sica, esto es, hombre del puñal, sicario, asesino a sueldo. Por esto, algunos comentaristas identifican a Simón I., padre de Judas I., con Simón el Zelota, el Celoso, mencionado en Lc 6, 15 y Hch 1, 13, puesto que los sicarios formaron un grupo extremista, hombres del puñal, nacido de los zelotes, grupo político que surgió en época de Herodes el Grande, rey de Judea, 37-4 a. C., en contra del dominio romano. Se dice, también, que se deriva de un término hebreo que significa bolsa de cuero, y Judas era el tesorero entre los Apóstoles, llevaba consigo la bolsa. San Juan caracteriza a Judas como codicioso y ladrón, en el pasaje en que María gasta una libra de perfume de nardo puro para ungir los pies de Jesús, y Judas dijo que hubiera sido mejor venderlo por trescientos denarios y darles el dinero a los pobres, cuando lo que quería era robarlo, Jn 12, 3-6.
Judas I. fue uno de los doce Apóstoles el que entregó a Jesús a los sumos sacerdotes, por treinta monedas de plata, es decir, treinta siclos, valor de un esclavo, Ex 21, 32; Mt 10, 3; 26, 14; Mc 3, 19; 14, 10; Lc 6, 16; Jn 13, 2.
Jesús predijo la traición de Judas I. y dijo, en la última cena, que aquél que metía la mano en su plato, ése le entregaría; el mismo Judas le preguntó al Señor si sería él, y le respondió: “Tú lo has dicho”, Mt 26, 20-25; Mc 14, 17-21; Jn 13, 21-30.
Según San Mateo Judas, acosado por los remordimientos, devolvió a los sacerdotes las treinta monedas, pago de su felonía, y se ahorcó, Mt 27, 35; en otro lugar del N. T., se dice que Judas I. compró un campo con la paga del crimen, donde cayó de cabeza y se reventó esparciendo sus entrañas, por lo que aquel campo fue llamado en arameo Haqueldamá, que significa campo de sangre, Hch 1, 18-20. El lugar dejado por Judas entre los doce Apóstoles fue ocupado por Matías, Hch 1, 25-26.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.