Higuera
nombre común de las plantas de un género de la familia de las moráceas, cuyos frutos se denominan higos. La higuera común, Ficus carica, es originaria de Oriente Próximo, y a ésta planta se refieren las Escrituras, así como al ® sicómoro, Ficus cycomorus, que pertenece a este mismo género.
Desde muy antiguo se conoce ya en el comienzo del Génesis se menciona, Adán y Eva se taparon con hojas de h. cuando se dieron cuenta de su desnudez, Gn 3, 7; los hombres que envió Moisés a explorar la tierras de Canaán le llevaron muestras de higos, Nm 13, 23; el fruto de la h., que se cosechaba dos veces al año, se empleaba en la alimentación, se comía fresco o se hacían panes y tortas de higos secos, 1 S 25, 18; 30, 12; 1 Cro 12, 41; Jdt 10, 5; también se usaban los higos con fines medicinales, 2 R 20, 7; Is 38, 21.
El término h. se encuentra en las Escrituras usado en sentido figurado. En la primera fábula de la Biblia, la de Jotán, en la que los personajes son plantas, se encuentra la h., Jc 9, 10-11; el profeta Jeremías también tiene una parábola, Los dos cestos de higos, sobre los desterrados, de los cuales hará Yahvéh un pueblo suyo, Jr 24. Para significar prosperidad y paz, se le menciona junto con la vid, 1 R 5, 5; 2 R 18, 31; 1 M 14, 12; Is 36, 16; Mi 4, 4; Za 3, 10. Los profetas usan la figura de la h. y de sus frutos para referirse a los males de Israel por su infidelidad o al castigo de las naciones paganas, Is 34, 4; Jr 5, 17; 8, 13; Os 2, 14; Jl 1, 7 y 12; Ha 3, 17; igualmente para anunciar la prosperidad que dará Yahvéh, después del azote, Jl 2, 22; Ag 2, 19.
En el N. T. Jesús también usa la figura de la h. en sus parábolas, Mt 24, 32-35; Mc 13, 28-32; Lc 21, 29-33. Jesús maldijo una higuera estéril y seca que no tenía frutos sino hojas, Mt 21, 18-21; Mc 11, 12-14 y 20-26; .
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