Guejazí
criado del profeta Eliseo, quien pidió a éste un hijo para la mujer sunamita, que los había acogido en su casa, 2 R 4; G. contó a Joram, rey de Israel, este episodio, 2 R 8, 1-6. Cuando Eliseo le curó la lepra a Naamán, jefe del ejército arameo, éste quiso hacerle un regalo al profeta, que fue rechazado, y G. recibió parte de este presente, por lo que el profeta lo castigó haciendo que padeciera la misma lepra de Naamán, 2 R 5.
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