Ezequiel
hebreo yehezquel, Dios fortalece. El tercero de los Profetas Mayores, hijo de Buzí, de familia sacerdotal. Fue deportado a Babilonia, junto con Joaquín, rey de Judá, y los judíos notables, por Nabucodonosor, rey de Babilonia, el 16 de marzo del año 597 a. C., según las crónicas babilonias, once años antes de la destrucción de Jerusalén, 2 R 24, 14-17; 2 Cro 36, 10. E. fue el consolador de los cautivos en Babilonia, quien mantuvo en ellos la fe en la restauración de Israel, de Jerusalén y del santuario, y quien les enseñó que a Dios se le puede adorar sin necesidad del Templo y de los sacrificios. Se le considera, junto a Esdras, como padre del judaísmo postexílico, por su papel en la restauración como legislador y codificador, lo mismo que en la estructura del culto hebreo.
Igualmente el profeta E. tuvo mucha influencia en la llamada literartura apocalíptica, como en San Juan.
En cuanto al libro de E. se cree que la obra fue redactada en la primera mitad del siglo VI a. C., y, aunque la mayor parte se debe a la pluma del profeta, hay motivos para pensar que del capítulo 40 al 48 se trata de una edición o compilación de sus discípulos. En el libro el profeta predice, en el cautiverio, la destrucción de Jerusalén y la segunda deportación, debido al pecado de idolatría del pueblo de Israel, a la infidelidad de toda la nación, es decir, a la violación de la Alianza. Asimismo, anuncia la destrucción de los enemigos de Judá. Dios se revela no ya como el Dios de un pueblo, sino de toda la humanidad. Igualmente consuela a los desterrados con el anuncio de la restauración de Jerusalén y del Templo y la descripción la patria futura de los judíos. E libro tiene cuatro partes, tras la introducción, 1; 2; 3, 21; así: I. Antes del asedio de Jerusalén, 3, 22-27; 4; 5; 6; 7; 8; 9; 10; 11; 12; 13; 14; 15; 16;17; 18; 19; 20; 21; 22; 23; 24. II. Oráculos contra las naciones, 25; 26; 27; 28; 29; 30; 31; 32. III. Durante y después del asedio de Jerusalén, 33; 34; 35; 36; 37; 38; 39. IV. La “Torá” de Ezequiel, 40; 41; 42; 43; 44; 45; 46; 47; 48. Fábula, composición literaria que encierra una enseñanza moral o moraleja, por medio de una ficción alegórica en que intervienen animales o cosas inanimadas personificadas. Este género literario tan común en las culturas antiguas, Mesopotamia, Egipto, Grecia, lo encontramos en las Sagradas Escrituras. La primera fábula en la Biblia es la que Jotam les dijo a los hombres de Siquem, en la cumbre del monte Garizim, en la cual intervienen plantas, que escogen rey, para ilustrar la historia de Yerubaal y Abimélek, Jc 9, 7-21. Cuando Amasías, rey de Judá, envió mensajeros a Joás, rey de Israel, desafiándolo, éste le contestó con la f. del cardo y el cedro del Líbano, 2 R 14, 9.
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