Esaú
hebreo velludo. Primogénito de Isaac y Rebeca, llamado así pues al nacer parecía una “pelliza de zalea”, es decir un vellón de carnero. E. era hombre montaraz y llegó a ser un experto cazador, por lo que su padre Isaac lo quería, mientras Rebeca prefería a su hermano Jacob, Gn 25, 19-26. E. vendió su primogenitura a Jacob, su hermano gemelo, y éste astutamente le ganó la bendición de su padre, aunque ya Dios lo había preferido antes de nacer y le renovó las promesas hechas a Abraham; los hermanos, entonces, se enemistaron, Gn 25, 27-36; Gn 27, 1-45. Años después los E. y Jacob se reconciliaron, Gn 33, 1-17. A E. se le conoce también por el nombre de ® Edom, rubicundo, y se le considera el padre de los edomitas, con los que Israel tuvo numerosos conflictos, como se lo predijo Yahvéh a Rebeca, la madre de E. y Jacob, antes de que nacieran: “Dos pueblos hay en tu vientre, dos naciones que, al salir de tus entrañas, se dividirán. La una oprimirá a la otra; el mayor servirá al pequeño”, Gn 25, 23. E. tomó varias mujeres cananeas que le dieron varios hijos y se estableció en la región de Seír, es decir, Edom, Gn 36, 1-43; Dt 2, 4-5; Jos 24, 4; 1 Cro 1, 34-35.
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