Damasco
lugar bien regado. Una de las ciudades más antiguas del mundo, ya mencionada en Gn 14, 15; y existen inscripciones egipcias del siglo XV a. C., que informan que fue capital de una ciudad-estado. Situada al sureste de la actual Siria, de la que es su capital, está en un valle fértil bañado por los ríos Abaná y Farfar, 2 R 5, 12, se encuentra rodeada por el sistema montañoso del Antilíbano, menos por el oriente, donde aparece el desierto de Arabia. Desde antiguo, debido a su localización estratégica, ha sido una ciudad comercial, punto de cruce de caravanas cargadas de mercaderías, además de que la ciudad ha sido centro de elaboración de productos de exportación, como los brocados en seda, los frutos secos, el vino, de gran reputación en todo el Medio Oriente, así como también es famosa por la elaboración de objetos de acero damasquinado.
Los arameos conquistaron D. en el año 1200 a. C., y la hicieron capital del reino de Aram, que estuvo en guerra permanente con Israel por el poder sobre la región. El rey David conquistó el reino de D., y lo sometió a tributo, 2 S 8, 5-6; 1 Crón. 18, 5. Pero Rezón, hijo de Elyadá, huyó del lado de su señor Hadadézer, rey de Sobá, y reinó en D., constituyéndose en enemigo durante toda la vida del rey Salomón, 1 R 11, 23-25. Resón, rey de Aram, y Pecaj, rey de Israel, pretendieron conquistar Jerusalén, cercándola, pero fracasaron. Ajaz, rey de Judá, acudió a Teglatfalasar III, rey de Asiria del 745 al 727 a. C., a quien envió mensajeros y presentes para que lo auxiliara, y el rey asirio inició la campaña, atacó D., 733-732 a. C., y mató a su rey Resón, 2 R 16, 1-9, y Judá fue sometido al vasallaje; aquí se cumplió el oráculo del profeta, que se lee en Is 7; 17, 1-3; Jr 49, 2327; Am 1, 3-6. De aquí en adelante, D. pierde su independencia, y pasa a manos de los diferentes imperios que se sucedieron en la región. Desde el año 538 a. C., estuvo sometida al Imperio persa. Entre el 333 y el 332, tras la irrupción de los macedonios, D. fue tomada por Alejandro Mango, y muerto éste, en el año 323 a. C., fue sometida por el Imperio de los seléucidas. En el año 64 a. C., D. fue conquistada por Pompeyo el Grande y entró a formar parte del Imperio romano.
En el siglo I ya existía en D. una comunidad de fieles cristianos. Saulo, cuando iba camino de D. para perseguir a los cristianos, fue derribado por el Señor del caballo en que viajaba, y ocurrió la conversión del Apóstol.
Fue llevado a la ciudad de D. ciego, donde Ananías le curó la ceguera y lo bautizó, y comenzó a predicar la Palabra en las sinagogas de la ciudad, Hch 9, 1-22; 22, 4-16; 26, 12-18. Después, Pablo se fue a Arabia para retornar a D., y de allí subió a Jerusalén, Ga 1, 15-17. En D. reinaba Aretas IV, nabateo, en época del apóstol Pablo, 2 Co 11, 32. La calle Recta, que se menciona en Hch 9, 11, en una de cuyas viviendas estaba Saulo y a donde lo fue a buscar Ananías por orden del Señor, aún existe.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.