Biblia
griego biblion, libro. Con esta palabra se designa la colección de libros, considerados inspirados por Dios, 2 Tm 3, 16. También llamados Escrituras, Dn 9, 2; Mt 21, 42; 22, 29; 26, 54; Mc 12, 24; 14, 49; Lc 24, 27/ 32/45; Jn 5, 39; Hch 13, 27; 17, 2 y 11; 18, 24 y 28; Rm 1, 2; 15, 4; 16, 26; 1 Co 15, 3-4; 2 P 3, 16. O Escritura, como se lee en Mc 12, 10; Lc 4, 21; Jn 2, 22; 7, 38 y 42; 10, 35; 13, 18; 17, 12; 19, 24/28/36/37; 20, 9; Hch 1, 16; 8, 32 y 35; Rm 1, 17; 2, 24; 3, 4 y 10; 4, 3/17/23; 8, 36; 9, 12/17/33; 10, 11 y 15; 11, 2/8/26; 12, 19; 14, 11; 15, 3/9/21; 1 Co 1, 19 y 31; 2, 9; 3, 19; 10, 7; 15, 45; 2 Co 8, 15; Ga 3, 8/10/13/22; 4, 27; 1 Tm 5, 18; St 2, 8 y 23; 4, 5; 1 P 2, 6; 2 P 1, 20; Judas 1, 4. La B. es el libro sagrado de los judíos y cristianos. Pero, las Escrituras del judaísmo y del cristianismo se diferencian en varios aspectos, como el orden y número de los libros, pues unos admiten algunos escritos como de inspiración divina y otros los consideran apócrifos o pseudoepígrafos. La Escritura judía comprende únicamente los libros del Antiguo Testamento. La cristiana, además, incluye el Nuevo Testamento, con divergencias entre la Iglesia católica y las demás iglesias cristianas.
El ® canon judío o palestino estableció veinticuatro libros escritos originalmente en hebreo; los dos libros de Samuel reunidos en uno solo, lo mismo que los dos de los Reyes, y Los Doce profetas, que al dividirlos dan un total de treinta y nueve libros. La Biblia, como libro de Israel, se comenzó a formar, como se lee en 2 R 22 y en 2 Cro 34, en tiempos de Josías, rey de Judá, 640 a 609 a. C., quien acometió una reforma religiosa y ordenó reconstruir el Templo, labor durante la cual Jilquías, sumo sacerdote, halló el libro de la Ley o libro de la Alianza, esto es, el Deuteronomio en su parte legislativa, código de la Alianza, Dt 5, 2; 28, 69; esta ley fue leída ante todo el pueblo y sobre ella se fundamenta la reforma, 2 R 23.
La Biblia hebrea se divide en tres partes: Torá, la Ley, Pentateuco, que se sitúa como escritura sagrada hacia finales del cautiverio en Babilonia, pues al regreso de la esclavitud, Esdras lee el libro de la ley al pueblo, Ne 8 ; Neviím, los Profetas, divididos en anteriores y posteriores, que quedó como escritura sagrada ca. año 200 a. C.; y Ketuvim, o los Hagiógrafos. Tomando la primera letra de cada parte se formó la palabra Tanak, como también se conoce la Escritura hebrea, cuya lista definitiva de libros se dio ca. fin del siglo I d. C. La Biblia de los Setenta, o Septuaginta, versión hecha para los judíos de la Diáspora, se compone de los escritos en hebreo traducidos al griego más las adiciones a los libros de ® Ester y ® Daniel y los libros ® deuterocanónicos, es decir, del segundo canon, considerados de inspiración divina por el Concilio de Trento, en 1546, según la versión latina de la Biblia, efectuada por San Jerónimo, es decir, la ® Vulgata. Este canon griego, es el canon católico y el de la Iglesia ortodoxa griega, que es rechazado y las adiciones y escritos deuterocanónicos tenidos por apócrifos por las iglesias protestantes, que sólo admiten como inspirados por Dios los de la Biblia hebrea; así lo estableció Martín Lutero en la traducción que hizo de las Escrituras al idioma alemán, durante la Reforma, y terminada en 1534.
En cuanto al ® Nuevo Testamento tanto la Iglesia católica como las demás iglesias cristianas admiten los veintisiete libros que lo componen, escritos en koiné, esto es, en griego común de la época. Igualmente están de acuerdo en cuanto a los apócrifos del N. T., más de cien libros en el estilo literario de los canónicos, por lo que se encuentran evangelios, epístolas, hechos, apocalipsis.
Las biblias cristianas se dividen en Antiguo y Nuevo Testamento de acuerdo con la visión paulina de las dos alianzas, en la alegoría de las dos muje res, la esclava y la libre, Agar y Sara, Ga 4, 21; la Antigua Alianza, que Yahvéh estableció con el pueblo de Israel, que corresponde al A. T. La Nueva, según el oráculo Jr 31, 31-34, sellada por medio de Jesucristo, el Mesías, Hb 8, 7; 9, 15; 12, 24, corresponde al N. T.
En el aspecto literario de la Biblia en ella no encontramos unidad, puesto que se trata de diferentes escritos que corresponden a diferentes épocas y autores, así como a distintos géneros literarios. En las Escrituras hay narraciones e historia, como el Génesis, el Deuteronomio, Reyes, Crónicas, Esdras, Nehemías; poesía, lírica, como el Cantar de los cantares; poesía elegíaca, como las Lamentaciones de Jeremías por Jerusalén; la lamentación, qînah, de Isaías por Babilonia, Is 13; 47; cantos de adoración, como los Salmos; poesía sapiencial, como los libros de Job, Proverbios, Eclesiastés o Qohélet, Sabiduría, Eclesiástico o Sirácida; códigos legales, como los libros del Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio o segunda ley; escritos proféticos, que a su vez incluyen narraciones, poesía, oraciones y oratoria, como Isaías, Jeremías; escritos apocalípticos, o revelaciones, visiones y sueños, cargados de imágenes y simbolismos, como los libro de Daniel y del Apocalipsis de San Juan; epístolas, cartas, como las de Pablo, Pedro, Juan. Igualmente, en un mismo libro de la Biblia, podemos encontrar todos estos géneros. ® ®siones.
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