Beso
ósculo, expresión de afecto, respeto, reverencia, etc. Muestra de familiaridad y amistad muy corriente en los tiempos bíblicos, se usaba para saludar y despedirse. Habiendo suplantado a su hermano Esaú, Jacob besó a Isaac y luego éste lo bendijo Gen 27, 27; cuando Jacob llega donde Labán, su pariente, besa a la hija de éste, Raquel, y Labán lo saluda con un b. Gn 29, 11-13; cuando Jacob parte, Labán besa a sus hijos Gn 32, 1; en el reencuentro de los hermanos Jacob y Esaú, éste besa a su hermano Gn 33, 4. Cuando José se encontró con sus hermanos en Egipto, los besó, Gn 45, 15. Jacob, cuando conoció a los hijos de José, sus nietos, los besó, Gn 48, 10. José besó a su padre muerto Gn 50, 1. Cuando Aarón encontró a Moisés en el desierto, lo besó, Ex 4, 27. Moisés salió al encuentro de Jetró, su suegro, y lo besó Ex 18, 7. Noemí besa a sus dos nueras Rt 1, 9.
En el reencuentro del rey David con Absalón aquél le dio un b. 2 S 14, 33.
David se despide de Barzilay con un b. pues éste le había proporcionado ayuda cuando el rey estuvo en Majanáin, 2 S 19, 40. Tobías besó a sus padres, antes de viajar, Tb 5, 17; cuando Tobías llega a casa de Ragüel, éste le da un b., pues eran parientes, Tb 7, 6. El beso es una muestra del amor de la pareja de novios Ct 1, 2; 8, 1.
El padre besa al hijo pródigo que regresa a casa Lc 15 20. Cuando Pablo se despidió de los presbíteros de Éfeso, éstos se le arrojaron al cuello y le besaron Hch 20, 37.
Con sentido ritual cuando Samuel unge rey a Saúl, le da un beso como símbolo de reconocimiento a su carácter de ungido de Yahvéh 1 S 10, 1.
El b. puede ser malvado falso, perverso, por lo que hay que cuidarse de los halagos de los labios de la ramera Pr 7, 21; de los falsos besos del enemigo Pr 27, 6. Joab sujetó a Amasá de la barba, como para besarlo, y aquél le hirió en el vientre con su espada, 2 S 20, 9. Judas traicionó y entregó a Jesús con un b., que sirvió de señal para aquéllos que le iban a prender, Mt 26, 4849; Mc 14, 44-45; Lc 22, 47-48.
El b. como muestra de arrepentimiento y humildad cuando la pecadora unge y besa los pies de Jesús, acción que le valió el perdón de sus pecados, Lc 7, 38 y 45.
En las religiones antiguas era costumbre besar los ídolos y las imágenes o se les enviaban besos con la mano a los astros y dioses, como gesto de adoración, 1 R 19, 18; Jb 31, 26-27; Os 13, 2.
En la Iglesia primitiva el b. entre los cristianos era símbolo de fraternidad en la comunidad, y en las cartas apostólicas se llama b. santo, de amor, Rm 16, 16;1 Co 16, 20; 2 Co 13, 12; 1 Ts 5, 26; 1 P 5, 14.
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