Ana
hebreo Hannah, la benéfica. Nombre de mujer. 1. Una de las dos mujeres que tenía Elcaná, de Efraím: Peninná, le dio hijos, pero A. era estéril. A., como anualmente se hacía, subió con toda la familia al santuario del arca en Silo, allí pidió a Yahvéh que le concediese y prometió consagrarlo de por vida al servicio del santuario 1 S 1, 11. El sacerdote Elí, observando que A. se demoraba y que movía los labios sin que oyeran sus palabras, pensó que la mujer estaba ebria; pero una vez enterado de la pena de A., el sacerdote le predijo que el Dios de Israel le concedería lo pedido por ella 1 S 1, 12-17. Elcaná se unió a A., ésta concibió y dio a luz dio a Samuel, el profeta, al cual consagró al servicio del santuario 1 S 1, 21-28. Una vez hecho el sacrificio en Silo y entregado el niño a Elí, la madre pronunció el llamado Cántico de Ana 1 S 2, 1-11, que algunos consideran “prototipo del Magnificat” de la Virgen María Lc 1, 46-55. A. dio a luz otros tres hijos y dos hijas 1 S 2, 21. 2. Mujer de Tobit, de quien tuvo a su hijo Tobías Tb 1, 9; 2, 1. 3. Profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, quien después de vivir siete años con su marido, permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años, al servicio del templo en Jerusalén. Profetisa que no se apartaba del templo de Jerusalén sirviendo a Dios día y noche en ayuno y oraciones. Estuvo cuando la presentación del niño Jesús en el templo, y hablaba de él a los que esperaban la liberación mesiánica del pueblo elegido Lc 2, 36-38.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.