Aleluya
hebreo hallelu-yah, alabad a Yahvéh. Voz de júbilo y alabanza al Señor usada en el culto divino desde el A. T. Voz que aparece principalmente al principio y al final de varios Salmos, por ejemplo, Sal 111 (110), 1; 115 (113B), 18. En el capítulo 19 del Apocalipsis, se encuentra el único caso en que se emplea el a. en el N. T., y es un grito victorioso y de alabanza al poder divino, a la victoria final de Dios sobre los demás poderes. El a. fue incorporado a la liturgia cristiana en demostración de júbilo en sus festividades, sobre todo, en la celebración de la resurrección de Jesucristo.
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