Adopción
acto mediante el cual una persona acoje como hijo a quien no lo es biológicamente de aquélla, otorgándole los derechos y deberes que implica tal condición. La a. del hijo de un extraño o extranjero era normal en pueblos antiguos como los griegos, los romanos y los egipcios, como, por ejemplo, la a. de que fue objeto Moisés por parte de la hija del Faraón como se ve en Ex 2, 10. Este tipo de a. no se daba entre los judíos, pero estos sí la practicaban con familiares próximos, para lo cual el adoptante ponía sobre sus rodillas al hijo adoptado Gn 30, 3 y 50, 23. En el AT encontramos adopciones como la que hizo Jacob de sus nietos Manasés y Efraím, hijos de José, Gn 48, 5 ss; la a. de sus bisnietos por parte de José, hijos de Makir, Gn 50-23; la a. que hizo Mardoqueo de Ester, su prima, Est 2, 7. “A Noemí le nació un hijo”, Obed, siendo hijo biológico de su nuera Rut, como se lee en Rt 4, 7.
En el NT encontramos el concepto de “hijos de Dios” Jn 1 12, a. esta llevada a cabo por voluntad divina, por los méritos de Cristo que redimió al hombre en la cruz y lo hizo heredero del cielo, Rm 9, 4; Ga 4, 4-6; quien recibe a Cristo es hijo de Dios y heredero por el Espíritu, de Dios, Rm 8, 15-17.
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