Adivinación
el hombre a través de la historia, en su afán por dominar el mundo y saber el futuro, ha acudido a todo tipo de señales y prácticas mágicas, supersticiosas y hechiceras: el sortilegio, los encantamientos, la oniromancia, la nigromancia, la adivinación por medio del agua, el fuego, el vuelo y el canto de las aves, la observación de los astros, de las entrañas de los animales sacrificados, etc., la evocación de los muertos y la pretendida comunicación con los espíritus, etc. Los judíos estaban en contacto con pueblos supersticiosos Ex 7, 9; Is 47, 12-15, por lo que estas prácticas estaban prohibidas y severamente castigadas Lv 19, 31 y 20, 6; Dt 18, 9-14. Se prohiben las mezclas de carácter mágico Dt 22, 5-11.
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