572
La Iglesia permanece fiel a «la interpretación de todas las Escrituras» dada por Jesús mismo, tanto antes como después de su Pascua: «¿No era necesario que Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» ( Lc 24:26-27, Lc 24:44-45). Los padecimientos de Jesús han tomado una forma histórica concreta por el hecho de haber sido «reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas» ( Mc 8:31), que lo «entregaron a los gentiles, para burlarse de él, azotarle y crucificarle» ( Mt 20:19).
CCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.