241
Por eso los apóstoles confiesan a Jesús como «el Verbo que en el principio estaba junto a Dios y que era Dios» (Jn 1:1), como «la imagen del Dios invisible» (Col 1:15), como «el resplandor de su gloria y la impronta de su esencia» Hab 1:3).
CCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.