1825
Cristo murió por amor a nosotros cuando éramos todavía enemigos (cf Rm 5:10). El Señor nos pide que amemos como él hasta nuestros enemigos (cf Mt 5:44), que nos hagamos prójimos del más lejano (cf Lc 10:27-37), que amemos a los niños (cf Mc 9:37) y a los pobres como a él mismo (cf Mt 25:40.45).
El apóstol S. Pablo ofrece una descripción incomparable de la caridad: «La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es enviDiosa. no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta »(1Co 13:4-7).CCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.