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En el Símbolo de la fe, la Iglesia confiesa el misterio de la Santísima Trinidad y su «designio benevolente» (Efe 1:9) sobre toda la creación: El Padre realiza el «misterio de su voluntad» dando a su Hijo Amado y al Espíritu Santo para la salvación del mundo y para la gloria de su Nombre. Tal es el Misterio de Cristo (cf Efe 3:4), revelado y realizado en la historia según un plan, una «disposición» sabiamente ordenada que S. Pablo llama «la economía del Misterio» (Efe 3:9) y que la tradición patrística llamará «la Economía del Verbo encarnado» o «la Economía de la salvación».
CCE Catechismus Catholicae Ecclesiae ®.
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