Juan 16
Nuevo Testamento (AFM 1995) ›1«Esto os lo he dicho para que no os escandalicéis.
2Os expulsarán de las sinagogas; mas aún, se acerca la hora en la que quien os dé muerte piense que así sirve a Dios.
3Esto lo harán porque no conocieron a mi Padre ni a mí tampoco.
4Pero os digo esto para que cuando llegue la hora os acordéis de ello, de que ya os lo anuncié. No os dije esto desde el principio porque yo estaba con vosotros».
5«Pero ahora voy a quien me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿A dónde vas?”
6Sino que, por haberos dicho estas cosas, se ha llenado de tristeza vuestro corazón.
7Pero os digo la verdad: os conviene que me vaya, pues si no me voy, el Paráclito no vendrá a vosotros; en cambio si me voy, os lo enviaré.
8Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
9De pecado, porque no creen en mí;
10de justicia, porque me voy al Padre y ya no me veréis;
11de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está juzgado.
12Tengo todavía muchas cosas que deciros, pero ahora no podéis comprenderlas.
13Cuando venga Aquel, el Espíritu de verdad, os guiará hacia la verdad completa, pues no hablará por sí mismo, sino que hablará de lo que oiga y os anunciará lo que ha de venir.
14Él me glorificará porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.
15Todas las cosas que el Padre tiene son mías. Por esto dije que recibe de lo mío y os lo anunciará».
16«Un poco, y ya no me veréis; y otro poco, y me veréis».
17Algunos de sus discípulos se preguntaron: «¿Qué es esto que nos dice: “Un poco, y no me veréis; y otro poco, y me veréis” y “voy al Padre”?»
18Y decían: «¿Qué es este “poco” que dice? No entendemos de qué habla».
19Se dio cuenta Jesús de que le querían preguntar, y les dijo: «Andáis preguntándoos entre vosotros porque dije: “Un poco, y no me veréis; y otro poco, y me veréis”.
20Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis, pero el mundo se gozará; vosotros os entristeceréis, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
21La mujer, cuando va a dar a luz está triste, porque llegó su hora; pero cuando ha dado a luz un niño, ya no se acuerda del dolor, por la alegría de que ha nacido un hombre en el mundo.
22Pues así también vosotros: tenéis ahora tristeza, pero os volveré a ver y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría.
23En aquel día no me preguntaréis cosa alguna. Os lo aseguro: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo concederá.
24Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre. Pedid y recibiréis para que vuestra alegría sea completa.
25Os he hablado de estas cosas en parábolas; se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que os hablaré del Padre con claridad.
26Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,
27pues el Padre mismo os ama, ya que vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí de Dios.
28Salí del Padre y vine al mundo; de nuevo dejo el mundo y voy al Padre.
29Dicen sus discípulos: «Ahora sí que hablas claramente y no dices ninguna parábola.
30Ahora conocemos que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios».
31Jesús les respondió: «¿Ahora creéis?
32Mirad que se acerca la hora, y ha llegado ya, en que os dispersaréis cada uno por su lado y me dejaréis solo; aunque yo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.
33Os he dicho esto para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación; pero confiad: yo he vencido al mundo».