Juan 13
Nuevo Testamento (AFM 1995) ›1La víspera de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, como hubiera amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.
2Y durante la cena, cuando el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo,
3sabiendo que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y que había salido de Dios y a Dios volvía,
4se levantó de la cena, se quitó el manto, y tomando una toalla, se la ciñó.
5Después echó agua en una jofaina y comenzó a lavar los pies de sus discípulos y a secárselos con la toalla que se había ceñido.
6Llegó a Simón Pedro, que le dice: «Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?»
7Jesús le respondió: «Lo que yo hago, tú ahora no lo entiendes, lo entenderás después».
8Díjole Pedro: «No me lavarás los pies jamás». Jesús le responde: «Si no te lavo, no tendrás parte conmigo».
9Simón Pedro le dice: «Señor, no solo mis pies, sino hasta las manos y la cabeza».
10Jesús le contesta: «Quien se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, pues todo él está limpio, y vosotros estáis limpios, aunque no todos».
11Pues sabía quién era el que le iba a entregar; por eso dijo: «No todos estáis limpios».
12Cuando terminó de lavarles los pies, tomó su manto, se puso de nuevo a la mesa, y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros?
13Vosotros me llamáis “Maestro” y “Señor”, y decís bien, porque lo soy.
14Pues si yo, que soy el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros.
15Os he dado ejemplo, para que como yo he hecho con vosotros, así lo hagáis vosotros.
16Os lo aseguro: no es el siervo más que su señor, ni el enviado más que el que lo envía.
17Dichosos seréis si comprendéis estas cosas y las hacéis.
18No lo digo de todos vosotros; yo sé a quiénes elegí, pero ha de cumplirse la Escritura: “El que come mi pan levantó contra mí su calcañar”.
19Os lo digo desde ahora, antes de que ocurra, para que, cuando pase, creáis que soy yo.
20Os lo aseguro: quien recibe al que yo envíe, a mí me recibe; y quien me recibe, recibe al que me envió».
21Dicho esto, Jesús se turbó en su espíritu, y declaró: «Os lo aseguro: uno de vosotros me entregará».
22Los discípulos se miraban unos a otros, sin saber a quién se refería.
23Uno de sus discípulos, aquel a quien Jesús amaba, estaba reclinado sobre el pecho de Jesús.
24Simón Pedro le hizo señas y le dijo que preguntara: «¿De quién habla?»
25Inclinándose por encima del pecho de Jesús, le pregunta: «Señor, ¿quién es?»
26Y Jesús le responde: «Aquel a quien yo dé el bocado que voy a mojar». Y habiendo mojado el bocado se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote.
27Y tras el bocado, entró Satanás en él.
28Jesús le dice: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto». Pero ninguno de los que estaban a la mesa supo por qué le dijo esto.
29Algunos pensaban que como Judas tenía la bolsa, Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta», o que diera algo a los pobres.
30Después de tomar el bocado, salió en seguida. Era de noche.
31En cuanto salió, dice Jesús: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él.
32Si Dios es glorificado en él, Dios también lo glorificará a él en sí mismo, y pronto le glorificará».
33«Hijitos, todavía estoy un poco con vosotros. Me buscaréis, y como dije a los judíos: A donde yo voy, vosotros no podéis venir; también os lo digo ahora a vosotros.
34Un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también unos a otros.
35En esto conocerán todos que sois mis discípulos: si os tenéis amor entre vosotros».
36Díjole Simón Pedro: «Señor, ¿adónde vas?» Jesús le responde: «A donde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, me seguirás más tarde».
37Pedro le dice: «Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti».
38Jesús le responde: «¿Darás tu vida por mí? Te lo aseguro: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces».