Gálatas 5
Nuevo Testamento (AFM 1995) ›1Con esta libertad nos liberó Cristo. Manteneos, pues, firmes y no os dejéis oprimir de nuevo por el yugo de la esclavitud.
2Mirad que yo, Pablo, os digo que si os circuncidáis, Cristo no os servirá de nada.
3Y testifico de nuevo a todo hombre que se circuncida que queda obligado a practicar toda la Ley.
4Habéis roto con Cristo los que queréis ser justificados por la Ley; habéis quedado separados de la gracia.
5Pues nosotros aguardamos por el Espíritu, en virtud de la fe, la esperanza de la justicia.
6Porque en Cristo Jesús ni vale la circuncisión ni la incircuncisión, sino la fe, que actúa por la caridad.
7Corríais bien; ¿quién os puso trabas para no obedecer a la verdad?
8Esta persuasión no procede de Aquel que os llama.
9Un poco de levadura fermenta toda la masa.
10Yo confío en el Señor que vosotros no pensaréis de otra manera; pero el que os perturba será reo de juicio, quienquiera que sea.
11En cuanto a mí, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué soy todavía perseguido? En ese caso, liquidado está el escándalo de la cruz.
12¡Ojalá se mutilaran esos que os perturban!
13Pues vosotros, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; pero no toméis esa libertad como pretexto para servir a la carne, sino servíos por amor unos a otros.
14Pues toda la Ley queda cumplida con este único precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
15Pero si os mordéis y os devoráis mutuamente, mirad no vayáis a destruiros unos a otros.
16Digo, por tanto: caminad según el Espíritu, y no deis satisfacción al deseo de la carne.
17Porque la carne desea contra el espíritu, y el espíritu contra la carne; pues ambos están enfrentados entre sí, de tal modo que no hacéis lo que queréis.
18Pues si os guiáis por el Espíritu, no estáis bajo el dominio de la Ley.
19Ahora bien, las obras de la carne son conocidas, que son: fornicación, impureza, lujuria,
20idolatría, hechicería, enemistades, disputas, celos, iras, peleas, disensiones, divisiones,
21envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os prevengo de que, como ya os previne, quienes tales cosas hacen no alcanzarán el reino de Dios.
22En cambio, el fruto del Espíritu es: caridad, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad,
23mansedumbre, templanza. Contra esto no hay Ley.
24Quienes son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias.
25Si vivimos según el Espíritu, caminemos también según el Espíritu.
26No nos volvamos codiciosos de la gloria vana, provocándonos mutuamente, y envidiándonos unos a otros.