Apocalipsis 12
Nuevo Testamento (AFM 1995) ›1Apareció después en el cielo una gran señal; una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas;
2estaba encinta y clamaba con los dolores del parto, atormentada, a punto de dar a luz.
3Apareció entonces en el cielo otra señal: un gran dragón rojo con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas, siete diademas;
4arrastró con su cola la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó a la tierra. El dragón se situó frente a la Mujer que estaba encinta, con el fin de comerse a su hijo en cuanto diera a luz.
5Y dio a luz un hijo varón, que ha de apacentar a todas las gentes con vara de hierro. Su hijo fue conducido hacia Dios y hacia su trono.
6Entonces la Mujer huyó al desierto, donde tiene un sitio preparado por Dios, en el que será alimentada durante mil doscientos sesenta días.
7Hubo luego una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles que luchaban contra el dragón. Pelearon el dragón y sus ángeles,
8pero no vencieron, y no quedó ya más lugar para ellos en el cielo.
9Y fue lanzado aquel gran dragón, la antigua serpiente que se llama diablo y Satanás, que engaña al mundo universo; lanzado fue a la tierra, y sus ángeles fueron lanzados con él.
10Oí entonces una gran voz en el cielo que decía: «Ahora ha llegado la salvación, el poder, el reino de Dios nuestro y el poder de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche ante nuestro Dios.
11Ellos lo vencieron por la sangre del Cordero y por la palabra de su testimonio, menospreciando su vida hasta la muerte.
12Por eso, alegraos cielos y quienes habitáis en ellos. ¡Ay de la tierra y del mar, porque el diablo descendió hasta vosotros repleto de un gran furor, consciente de que tiene poco tiempo!»
13Después de verse el dragón arrojado sobre la tierra, persiguió a la Mujer, que dio a luz aquel hijo varón.
14Pero a la Mujer le fueron dadas dos alas de águila grande para que volara al desierto, a su sitio, donde se alimente por un tiempo y (dos) tiempos y la mitad de un tiempo, lejos de la serpiente.
15La serpiente vomitó entonces de su boca tras la Mujer como un río de agua, a fin de que fuera arrastrada por la corriente.
16Pero la tierra socorrió a la Mujer: abrió la tierra su boca y absorbió el río que el dragón había vomitado de su boca.
17El dragón se enfureció contra la Mujer, y se fue a guerrear contra el resto de su descendencia, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen la fe en Jesús. 18 Y se detuvo sobre la arena del mar.